Cocina y ducha, sitios de riesgo para los menores

La mayoría de los accidentes por quemaduras en menores de edad ocurre en el hogar. Percances al momento en que los padres preparan alimentos y quemaduras a la hora de tomar una ducha son la primera y segunda causa de este tipo de lesiones.
El grupo de edad en el que es más común este tipo de accidentes es el de menores de seis años, planteó el director general del Hospital del Niño DIF Hidalgo, Marco Antonio Escamilla Acosta.
De acuerdo con la Fundación Michou y Mau, 90 por ciento de las quemaduras ocurre en casa, por lo que el encargado de la clínica de salud para infantes destacó que se trata de accidentes que pueden prevenirse; los tutores deben ser precavidos para evitar este tipo de incidentes.
“Un niño no debe andar solo en una cocina, ni en situaciones que impliquen alto voltaje, pues es cuando se suscita este tipo de accidentes”, resaltó el médico.
Desde 1998, la Fundación Michou y Mau ha recibido a más de 5 mil niños para brindarles atención médica, 40 por ciento de ellos fueron canalizados a Estados Unidos, debido a la complejidad de sus lesiones.
Esta asociación civil, fundada por Virginia Sendel tras enfrentar la muerte de su hija y nieto, como consecuencia de un accidente por quemaduras, colabora desde hace cinco años con el Hospital del Niño DIF Hidalgo.
Desde entonces y hasta la fecha, 17 pacientes hidalguenses han sido trasladados, mediante la vinculación con Michou y Mau, al Hospital Shriners, en Galveston, Texas, centro médico líder en la atención de quemaduras en menores de edad.
La vinculación con la fundación, recordó el director del Niño DIF, surge poco después del inicio de la presente administración estatal, “fue a finales de 2011 cuando se inician formalmente los trabajos mediante un convenio de colaboración”.
Michou y Mau no cuenta con convenio de colaboración con todas las entidades del país, pero, en el caso de Hidalgo, uno de los factores que permitieron estrechar vínculos fue que el Hospital del Niño DIF cuenta con personal capacitado y área de terapia intensiva que cumple los requerimientos necesarios para brindar la primera atención a pacientes que sufren quemaduras.
“En cuanto un niño sufre una quemadura, las primeras 24 horas son de suma importancia”, advirtió el médico.
Escamilla Acosta describió que dicho centro médico infantil cuenta con un protocolo de acción inmediato desde el momento en que se recibe el reporte sobre un menor con quemaduras.
En el momento que surge un accidente, se cuenta con 24 horas para determinar si el niño que presenta lesiones por quemaduras es atendido en el Niño DIF en Hidalgo, se traslada a alguna clínica de la Ciudad de México, o bien el Hospital Shriners de Texas se encargará de brindarle atención médica.
La gravedad, extensión de la quemadura y posible afectación en órganos determinarán el sitio en donde será atendido el infante.
“El Hospital Shriners es el único en el mundo que está especializado en la atención de niños quemados, cuenta con un banco de tejido-piel muy importante, lo que les permite realizar injertos cuando así es necesario”, abundó.
Médicos y enfermeras del Niño DIF fueron capacitados directamente en dicha clínica de Texas, a fin de manejar el mismo protocolo de atención; es decir, este nosocomio maneja la misma metodología que Shriners para la atención de niños quemados.
“Nos ha comentado el propio director de Shriners que el hospital del Niño DIF presenta uno de los protocolos más avanzados: la atención que se le da a un niño quemado, a partir de que llega a la institución va acorde con los estándares internacionales”, detalló.
En los últimos cinco años se han registrado aproximadamente 100 pacientes hidalguenses menores de edad con quemaduras, de los cuales 17 han requerido ser trasladados a Texas, dada la extensión y severidad de las lesiones.
En 2015, así como en lo que va del presente año, no ha sido necesario el traslado de pacientes a Galveston, Texas, y sólo dos casos ameritaron ser atendidos en el Hospital Tacubaya de la Ciudad de México.
La vinculación entre Michou y Mau y el gobierno del estado ha permitido, además del traslado del paciente a Texas, que el tratamiento no tenga costo para los tutores del menor.
El costo del tratamiento es variable en función de la complejidad de cada caso, pero tan sólo el traslado a Galveston en ambulancia aérea es de aproximadamente 300 mil pesos.
A eso se debe sumar la atención del banco de piel, así como el hospedaje y alimentos de uno de los tutores, “son apoyos muy importantes porque es en dólares y a nivel privado es muy costoso”.
El paciente recibe tratamiento integral, pero en ocasiones las quemaduras son tan severas que, aun con todos los injertos de piel posibles, pueden quedar secuelas, reconoce el médico, “tenemos casos muy lamentables, pacientes que se han quemado cara y quedan marcados de por vida”.
Otros casos han sido exitosos, ya que después del accidente el menor se reintegra a su vida habitual de la mejor manera posible, “en salud siempre decimos: primero la vida, después la función y al último la estética, en ese orden prioritario de atención”. El tratamiento que recibe el paciente es multidisciplinario, incluye atención médica, psicológica, ortopédica y estética, según lo requiera.
Próxima a concluir la presente administración de gobierno, el director general del Hospital del Niño DIF resalta que las buenas alianzas y proyectos de trabajo deben ser independientes de los cambios de administración.