El presidente ruso, Vladimir Putin, ironizó este viernes con los violentos enfrentamientos entre rusos e ingleses del pasado fin de semana en una Eurocopa que este viernes volvió a vivir un espectáculo lamentable en el República Checa-Croacia.
En el Foro Económico de San Petersburgo, Putin comenzó condenando los incidentes de sus hinchas en Marsella, que causaron 35 heridos, la mayoría ingleses, entre ellos dos graves, pero después recurrió a la ironía.
“La violencia entre los hinchas rusos e ingleses es un escándalo. Dicho esto, no entiendo cómo 200 de nuestros aficionados hayan podido moler a palos a miles de ingleses”, dijo entre risas y aplausos de la audiencia.
Seis hinchas rusos que regresaban de Francia con entradas de la Eurocopa fueron detenidos a última hora de la tarde del jueves tras agredir a turistas españoles y herir gravemente a uno de ellos en Colonia, oeste de Alemania, anunció la policía.
El director general de esta Eurocopa, Martin Kallen, admitió este viernes, al hacer balance de la primera semana del torneo, que la UEFA tendrá que analizar lo sucedido para que no se repitan en el próximo Europeo.
Los 20 rusos detenidos en Marsella serán expulsados el sábado a su país acusados de “alteración del orden público”, entre ellos el presidente de la asociación de hinchas rusos Alexandre Chpryguine, que este viernes publicó un mensaje en Twitter en apoyo de los tres radicales condenados a penas de entre 12 y 24 meses de prisión por los incidentes.
“No abandonaremos a nuestros muchachos”, prometió Chpryguine, que también criticó a la justicia francesa.
Por su parte, la prefectura del Alto Garona decidió este viernes declarar el Rusia-Gales del próximo lunes como partido de alto riesgo en previsión de posibles nuevos incidentes.
“Croatas reincidentes”
El árbitro inglés Mark Clattenburg se vio obligado a detener el partido a cinco minutos para el final, con resultado favorable a Croacia por 2-1, cuando desde el sector de la afición croata se lanzaron varias bengalas y petardos al césped, lo que ocasionó que un miembro de la seguridad privada tuvo que ser asistido tras estallarle en la mano un petardo que trataba de retirar de la cancha.
“No son aficionados, son terroristas del deporte”, dijo el seleccionador croata Ante Cacic tras el partido.
Esta acción le costó caro a Croacia, que ya se veía clasificada, puesto que los checos acabaron empatando en el descuento (2-2) y la factura podría ser aún mucho mayor, ya que la UEFA anunció inmediatamente la apertura de un proceso disciplinario.
Tras los incidentes protagonizados el pasado sábado por los hinchas rusos en el Velódromo Marsellés, la UEFA decidió la expulsión inmediata deRusia del torneo si sus ultras repetían incidentes en los estadios.
Y la situación podría volverse ahora contra Croacia, que además ya fue sancionada con la retirada de un punto y dos partidos a puerta cerrada en la fase de clasificación para Francia-2016 porque sus ultras exhibieron una bandera con la cruz gamada.
Pese a la gravedad de lo que se está viviendo en esta Eurocopa, con el fenómeno del ‘hooliganismo’ de regreso al primer plano después de que parecía erradicado desde hacía dos décadas, el presidente ruso Vladimir Putin se atrevió a bromear sobre esta cuestión.