El proyecto se inició en 1999, pero se
suspendió durante un tiempo para que Hong Kong pudiese abrir el suyo en 2005. Así
que fue hasta 2011 que Bob Iger, presidente de Disney, relanzó el proyecto con
la promesa de convertirlo en “un referente significativo” en la
historia del grupo.
Anoche se extendió finalmente la alfombra
roja, de la mano del socio, el grupo estatal Shanghai Shendi; sin embargo,
antes de ayer ya más de un millón de personas habían visitado el nuevo
Disneyland, su zona de compras y de entretenimiento.
El parque tendrá seis áreas: Treasure Cove, Adventure
Isle, , Mickey Avenue, Tomorrowland, Gardens of Imagination y Fantasyland.
Aunque el salario mensual promedio en China
es de 275 dólares, la empresa Disney realizó estudios que arrojaron que 330
millones de personas viven a tres horas de Shanghái y muchas de ellas estarán
dispuestas a pagar la entrada de hasta 499 yuanes (75 dólares).
“Algunas personas con ingresos medios
pueden encontrar el parque demasiado caro”, declaró He Jianmin, profesor
de la Universidad de Finanzas y Economía de Shanghai.
No obstante, añadió, “el parque de
Shanghai tiene el potencial para convertirse en el más rentable de los parques
Disney del mundo.
Con información de AFP