Tres ciudadanos mexicanos forman parte de los 49 fallecidos de la masacre en un club gay de Orlando (Estados Unidos) y otro más se encuentra entre los 53 heridos, informó este lunes el gobierno mexicano.
“He sido informado que, lamentablemente, en este trágico hecho perdieron la vida tres personas de origen mexicano. Uno más está herido pero en condiciones estables”, dijo el presidente Enrique Peña Nieto en un acto público.
En tanto, la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) informó que la representación consular se encuentra en contacto con los familiares de las víctimas para brindarles la asistencia requerida.
Asimismo, indicó que personal consular se encuentra en contacto permanente con las autoridades para confirmar la nacionalidad de otra persona fallecida que podría ser de origen mexicano.
“México lamenta profundamente la muerte de los tres connacionales y expresa sus condolencias a sus familias”, manifestó la cancillería mexicana en un comunicado de prensa.
Previamente las autoridades mexicanas informaron que otro nacional resultó herido y continúa en situación estable, fuera de peligro.
El ataque perpetrado este domingo en Orlando, Florida, por un tirador que juró lealtad al grupo yihadista Estado Islámico (EI) y que provocó la muerte de 49 personas, es el peor cometido en territorio estadounidense desde el 11 de septiembre de 2001.
La matanza se produjo en la discoteca Pulse, que celebraba una “noche latina” con espectáculos de drag-queens. Las autoridades de esta ciudad de Florida identificaron ya a 21 víctimas mortales, que en su gran mayoría llevan apellidos latinos.
El FBI admitió que el atacante, identificado como Omar Mateen, de 29 años, había sido investigado antes debido a sus contactos con un kamikaze estadounidense.
La policía federal estadounidense está convencida de que el autor de la masacre en un club gay de Orlando se “radicalizó” al menos en parte a través de internet, dijo este lunes su director, James Comey.
“Estamos altamente seguros de que el asesino se radicalizó, y al menos en parte a través de internet”, dijo Comey en una rueda de prensa al día siguiente del tiroteo que dejó 49 muertos y 53 heridos y que el grupo yihadista Estado Islámico se atribuyó.
Pero las autoridades no han encontrado evidencia de que el ataque haya sido dirigido por un grupo desde el exterior, señaló Comey, confirmando lo dicho previamente por el presidente Barack Obama.
El FBI ha confirmado que durante el tiroteo, su autor, Omar Mateen, telefoneó a los servicios de urgencia (911) para expresar su lealtad al Estado Islámico, y que había sido investigado antes debido a sus contactos con un kamikaze estadounidense.
Pero Comey evocó confusión sobre las motivaciones de Mateen por sus comentarios “incendiarios y contradictorios”, señalando que el atacante se atribuyó conexiones familiares con Al Qaida y otros vínculos con Hezbolá, grupos adversos al EI.
En tanto, el presidente estadounidense, Barack Obama, dijo que no hay evidencia clara de que el autor de la masacre en un club gay en Florida fuera dirigido por un grupo extranjero o fuera parte de un ataque mayor.
“Aún no conocemos” las motivaciones del tirador, dijo Obama en la Casa Blanca, tras discutir con sus asesores de seguridad sobre el peor tiroteo en la historia estadounidense.
El mandatario confirmó que el atacante, Omar Mateen, parecía haber absorbido diversos tipos de “información extremista” en internet.
“A estas alturas vemos que no hay evidencias claras de que fuese dirigido desde el exterior”, dijo Obama, precisando que la investigación estaba en su “etapa preliminar”.