Aunque la Universidad Autónoma de
Aguascalientes (UAA) ha avanzado en materia de equidad de género, aún no cuenta
con una entidad ni un mecanismo para la atención de casos de acoso y
hostigamiento sexual que hasta el momento quedan sin resolución aún cuando las
estudiantes hacen sus denuncias a las autoridades más cercanas a ellas.
“Solamente en el país hay cuatro…
pero son instituciones que tienen más de veinte años de tener una instancia de
trabajo de género, entonces si hacemos un recuento se han tardado, los procesos
son largos”, argumentó en entrevista Gabriela Ruiz Guillén, coordinadora del
Comité Institucional de Equidad de Género.
Las cuatro universidades que tienen
protocolos de atención para estos casos, son la Universidad Autónoma de
Sinaloa, Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, la Universidad
Veracruzana y la Universidad de Quintana Roo.
En entrevista con Ruiz Guillén argumentó
que su labor es más bien preventiva, aunque sin duda están en toda la
disposición de que a través de iniciativa de las propias estudiantes que se han
mostrado muy interesadas puedan generar proyectos alternativos.
Incluso Ruiz Guillén comentó que
ella por su cuenta ha buscado reuniones con el INMUJERES para buscar apoyo con
el fin de estructurar un protocolo de atención para casos de acoso y
hostigamiento porque el comité hasta el momento no tiene un mecanismo definido
para este fin.
“Estamos buscando apoyo, estamos
porque nos resuelvan, estamos tocando puertas, estamos trabajando con las
chicas de diseño y construcción, del área de comunicación es un tema, es comunicación,
diseño, psicología, estamos en la mejor disposición de saber cómo se hace”.
La titular del comité reconoció
que las acciones realizadas desde su agrupación han ido abriendo camino para
generar ámbitos de consciencia, sin embargo es necesario reconocer que los
procesos son largos sin embargo la intención es seguir picando piedra y
abriendo espacios.
Para lograr modificaciones
sustanciales al interior de las universidades es necesario hacer una serie de
modificaciones de fondo en la normatividad institucional que incluso en algunos
casos llega a trascender hasta instancias externas a la propia universidad,
como el Congreso del Estado. Es por ello que para Ruiz Guillén lo que se
requiere es paciencia, inteligencia, planeación, cordura y buscar aliados
estratégicos para lograr transformaciones.
La activista reconoció que sin
duda es lamentable que las jóvenes universitarias no tengan mecanismos definidos
para realizar su denuncia, sin embargo hay que seguir de manera integral para
que cuando se logre establecer los protocolos de acción permanezcan y
trasciendan.