El gobernador Francisco Olvera Ruiz afirmó que su administración realizará una transición “transparente y apegada a la ley”, para lo que trabajan en el proceso de entrega-recepción desde hace ocho meses.
“Nosotros ya venimos trabajando hace más de ocho meses en la revisión de cuentas, en la integración de lo que se llaman los libros blancos, que no es otra cosa mas que asegurar que el expediente de cada acción, de cada obra, de cada partida presupuestal que se ejerció, esté totalmente documentada, totalmente clarificada”, sostuvo.
“Estamos apurándonos a cumplir con las pocas observaciones que tenemos tanto de la Auditoría Superior del Estado como de la Auditoría Superior de la Federación”, añadió.
El mandatario priísta se comprometió a entregar un estado con finanzas “sanas”.
“Lo entregamos trabajando, con finanzas sanas, con una deuda que no tan sólo no subió, sino que procuramos mantenerla estable y a la baja; entregamos un estado en paz, trabajando y sobre todo con grandes proyectos”, aseveró ayer tras el proceso comicial que se llevó a cabo para renovar el Poder Ejecutivo.
Sobre los resultados de la jornada electoral del pasado domingo, el mandatario opinó que hubo un saldo “positivo”, si se compara lo que ocurrió en otros estados con la entidad.
“Se conserva la mayoría del Congreso, de presidentes municipales (para el PRI)”, por lo que consideró que esto le dará “al próximo gobierno un amplio margen de gobernabilidad”.
Para Olvera, el Revolucionario Institucional (PRI), su partido, no perdió Pachuca por factores como el Tuzobús, la intervención de la plaza Independencia y la instalación de los parquímetros, sino por “una tendencia nacional de diferenciar el voto”.