Mientras los republicanos intentan alinearse con Donald Trump, pese a todas sus reservas, muchos lo instan a “cambiar su tono” conforme se aproximan las elecciones generales. Sin embargo, ¿un cambio de tono bastará o será siquiera sincero?
El martes pasado, al anunciar su respaldo, el presidente de la Cámara de Representantes, Paul Ryan, dijo: “Tengo la esperanza de que la campaña mejore su tono conforme avanzamos, y que sea una campaña de la que todos podamos estar orgullosos”.
El ex nominado presidencial republicano, Bob Doyle, dijo: “Ya puedo ver una especie de cambio con Trump. Tiene que empezar a hablar [como] si estuviera a punto de ser presidente”.
Al preguntarle sobre los repetidos comentarios de Trump que ofenden a los votantes hispanos, el líder de mayoría en el Senado, Mitch McConnell, dijo: “Espero que cambie su dirección en eso”.
El Presidente del Comité Nacional Republicano, Reince Priebus, señaló: “Me parece que hay trabajo por hacer, y creo que también hay que trabajar en el tono. He sido claro al respecto… Creo que lo entiende… Creo que verán que cambia el tono”.
Sin embargo, ¿qué significa eso de “cambiar su tono”?
Ninguna de esas súplicas ha incluido un cambio de políticas. Entre otras cosas, Trump ha propuesto construir un muro en nuestra frontera sur, deportar a 11 millones de mexicano-estadounidenses, prohibir la entrada de musulmanes en Estados Unidos, arruinar el comercio Estados Unidos-China, forzar a las compañías estadounidenses a dejar de fabricar sus productos en el extranjero, torturar a los sospechosos de terrorismo y matar a sus familias, dejar intactos los beneficios de los privilegiados, poner fin a 200 años de nuestra política de ciudadanía por nacimiento, “relajar” las leyes de difamación para facilitar demandas contra diarios, y muchas otras cosas más.
En el pasado reciente, también ha respaldado una atención médica de pagador único y el incremento fiscal más grande en la historia mundial. ¿Acaso los republicanos están de acuerdo con semejantes políticas, siempre y cuando Trump cambie su tono?
Como dijo George Will, sigue siendo un “tipo impetuoso, violento, ignorante y anticonstitucional”. Insulta a los mexicanos, a las mujeres, a los estadounidenses discapacitados, a los musulmanes-estadounidenses, y a cuantos se le pongan enfrente. ¿Es posible que los republicanos se sientan a gusto con la idea de que semejante personaje tenga a mano los códigos nucleares, a condición de que baje el tono?
Durante los últimos 11 meses, Trump ha dejado muy claro su carácter, su temperamento y su egocentrismo. En enero escribí que “ningún candidato presidencial, desde George Wallace, ha hecho campaña utilizando la raza y la religión como chivos expiatorios de una manera tan patente”, y agregué que “de hecho, jura convertirse en el Mussolini estadounidense, concentrando el poder en una Casa Blanca Trump y gobernando por decreto”. No he visto motivo alguno para cambiar esa evaluación.
Es más, creo que quienes respaldan a Trump están de acuerdo, pues parece que valoran al partido por encima del futuro de la república y su propia complicidad.
Hay un cuento popular que dice: un escorpión le pide a una rana que lo ayude a cruzar el río. La rana se resiste porque tiene miedo de que el escorpión la pique. El escorpión le promete a la rana que no lo hará, señalando que, de lo contrario, ambos se ahogarían. Así que la rana accede. Mientras cruzan el río, la rana siente un dolor terrible en un costado. “¿Por qué hiciste eso?”, pregunta la rana. “¡Ahora nos ahogaremos los dos!”. El escorpión responde: “Sabías lo que yo era cuando me levantaste”.
Cuando los republicanos declaran que Trump deben cambiar su tono, lo que dicen es que desean que disimule su carácter durante el resto del proceso previo a las elecciones. Pero el tipo es un escorpión, y todos ellos lo sabían cuando lo levantaron.
Nota al pie: Si alguien interpreta esto como un respaldo para la contrincante principal de Trump, más vale que lean lo que digo de ella en The Libertarian Mind.