Hace joyería con leche materna

La leche materna es, sin duda, un tesoro; fuente importante de defensas
para el bebé, además del lazo inmejorable de afecto entre la madre y el hijo.
Está de moda, por si lo anterior no bastara, alimentar con pecho el mayor
tiempo posible, y para lograrlo hay ligas de mujeres que brindan apoyo, libros
que promueven y guían a las futuras mamás, así como cualquier cantidad de
aditamentos para conseguir que la producción de leche sea de excelente calidad
y cantidad.

Ahora el tesoro se convierte en joya gracias a Ann Marie Sharoupim que
crea Mamma’s Liquid Love; pequeños
contenedores del preciado líquido que se engarzan en aretes, dijes o anillo.

La idea nace por la dificultad que le representa a Ann Marie amantar a
sus hijas; cuenta que fueron semanas de bombear hasta ocho veces cada día a fin
de tener suficiente leche. Ardua tarea en sí, y más cuando se vive la depresión
post parto y se tienen fuertes ilusiones respecto a lograr ser la proveedora
primaria del mejor alimento. Con una de sus dos hijas sí lo consigue. Con la
otra necesita de una donante. La ayuda desinteresada que recibe le incita a
diseñar un pendiente en señal de agradecimiento. Quien lo recibe se muestra muy
feliz con el regalo. Así empieza Mamma’s Liquid Love.

Dice Ann Marie que se trata de conmemorar el momento, un recordatorio
del amor puro y total de una madre. Y lo que hace es tomar la leche y la
preserva en resina. Se transforma así en una gema que termina en joya.

Para hacerle llegar la leche a Ann Marie, debe empacarse en los
recipientes para almacenamiento de leche materna, y es mejor si está congelada
porque el viaje es largo, hasta New Jersey. Con 2.5 onzas alcanza hasta para
tres piezas.

Recomienda que no se utilicen limpiadores de joyas, que se lave con agua
fría y jabón suave, que eviten exponerla a la luz del sol directa, así como a
temperaturas extremas, y de preferencia no usarla ni en la ducha ni en la
alberca ni en la playa.