Así los recibió la escuela primaria Brige
Farm, en la localidad de Bristol, a los niños este lunes cuando llegaron a
clases, después de un fin de semana largo. Pero no sólo dejó el dibujo de una
niña jugando con una llanta en llamas, el artista también dejó una carta:
Querida escuela Bridge Farm:
Gracias por su carta y por nombrar una de
sus aulas con mi nombre. Por favor tengan esta imagen, si no les gusta,
siéntanse en la libertad de pintar lo que quieran, estoy seguro de que a los
maestros no les va a importar. Recuerden, más vale pedir perdón que pedir
permiso.
Con mucho amor.
El director de la escuela, Geoff Mason,
declaro a The Independent que no tienen ninguna intensión de vender la pieza y
pretende mantenerla en buenas condiciones, describió la obra como “inspiracional
y aspiracional”.
La última pieza de Banksy, antes de esta,
fueron los siete murales en Cannes, Francia, en diciembre de 2015.