Agenda semanal de discos

Los
Fabulosos Cadillacs

La salvación de Solo y Juan

Sony Music, 2016

Bueno, bueno, luego de haber
permanecido sin grabar un álbum de estudio por espacio de siete años, Los
Fabulosos Cadillacs reaparecieron hace un par de meses con un EP titulado “La
salvación de Solo y Juan (primer acto)”, que todos pensamos sería
solamente un EP. Y ahora ya vemos que no, que sólo era la punta de lanza de un
larga duración hecho y derecho en el que Los Cadillacs se decantan por todos
aquellos ritmos y géneros que los volvieron memorables e inolvidables. “El rey
del swing” es una pieza extraordinaria, igual que “Averno, el fantasma”, y así
podríamos definir todo el disco. Con todo y el engaño del EP, los perdonamos.

Eric
Clapton

I Still Do

Polydor Records, 2016

Como lo había hecho en álbumes
anteriores, Eric Clapton presenta un disco que reúne lo mismo nuevo material
escrito por él, que una serie de covers a canciones clásicas y no tan clásicas.
Su título (Aún lo hago), una declaración de principios que enfatiza su vigencia,
no admite reproche, pues se trata de un trabajo sutil, elegante, que si bien no
toma riesgos, tampoco se contiene. La nota de color la da la pieza “I Will Be
There” con la presencia de un cantante llamado Angelo Mysterioso, un pseudónimo
que alguna vez usó George Harrison. Clapton negó que se tratase de Harrison,
pero a la fecha no ha revelado quién es y asegura que no lo hará.

Ziggy
Marley

Ziggy Marley

Tuff Gong Worldwide, 2016

Aunque por alguna extraña razón
pensemos lo contrario, Ziggy Marley sólo cuenta con seis discos como solista en
su haber si contamos este. Quizá sea así porque lo ubicamos como líder de los
Melody Makers, la banda que formó con sus hermanos en el ya muy lejano 1979,
cuando sólo tenía 11 años. Ser hijo de una leyenda de pronto pesa mucho, y a
Ziggy debe pesarle bastante. Sin embargo, desde hace mucho tiempo el vástago
del gran Bob ha intentado alejarse de la sombra de su padre, con todos los
riesgos que ello implica. Un disco alegre, fresco, bailable, que demuestra que
Ziggy no necesita apellidarse Marley.