¿Qué tipo de personas donan a Clinton y a Trump?

La candidata demócrata Hillary Clinton y el republicano Donald Trump tienen muy poco en común.

Sin embargo, los casi seguros nominados para la contienda presidencial comparten lo siguiente: al menos tres docenas de donadores han aportado dinero a ambas campañas, de acuerdo con una revisión de los documentos financieros de las campañas federales realizada por el Centro para la Integridad Pública.

Sin duda, estos donadores conforman uno de los clubes políticos menos numerosos de la nación, aunque en él se incluyen varios miembros notables. Entre ellos está el exembajador de Estados Unidos en Suecia, la heredera de la fortuna del National Enquirer, la madre de un senador del estado de Ohio, un jugador de póquer profesional, una de las escritoras de la exitosa serie de televisión “Castle”, de ABC y un catedrático de derecho que ha puesto en duda la elegibilidad constitucional del antiguo candidato presidencial republicano Ted Cruz.

Las razones de esta conducta son variadas. Algunas personas donan a ambos políticos porque se los pidieron sus amigos o asociados en quienes confían. A algunos partidarios de Clinton simplemente les gustan las icónicas gorras de “Make America Great Again” (Hagamos a Estados Unidos grande otra vez) de la campaña de Trump, aun si el dinero que gastan contribuirá a la campaña presidencial del multimillonario empresario.

Aunque los estadounidenses pueden votar sólo por un candidato presidencial en noviembre próximo, no hay nada que les impida donar dinero a más de un aspirante a ocupar la Casa Blanca. Nueve de estos dobles donantes aportaron a Clinton y a Trump 2700 dólares, que es el máximo legal permitido en las elecciones primarias. Otros donaron sumas más modestas.

Ahora que la temporada de las elecciones primarias casi llega a su fin, Clinton y Trump también pretenden hacer incursiones entre los votantes que típicamente votan por el partido contrario, con el objetivo de triunfar el día de la elección en noviembre.

Trump espera que su populismo atraiga a algunos demócratas, mientras que Clinton piensa que las desparpajadas ocurrencias de Trump harán que algunos republicanos apoyen su candidatura.

Ambos pueden afirmar que han logrado convertir a algunas personas.

Cambios de opinión

Por ejemplo, Victor Williams, catedrático de derecho de la Universidad Católica de Washington, D.C., donó el año pasado 400 dólares a la campaña de Clinton “como un demócrata consciente de sus deberes.”

Sin embargo, ahora dice ser “un hombre de Trump” y ha donado 5400 dólares a la campaña de ese candidato, 2700 en las elecciones primarias y 2700 para la elección general.

Otra de las formas en que pretende ayudar a Trump ha sido la fuerza principal detrás de la hasta ahora infructuosa demanda legal en New Jersey en la que se ponía en duda la elegibilidad de Cruz como presidente. La madre de Cruz era una ciudadana estadounidense que vivía en Canadá cuando tuvo a su hijo. (Los presidentes deben ser “ciudadanos nacidos en el país”.)

Para dar fundamento legal a su argumento, Williams mismo también puso en marcha una campaña presidencial de largo alcance.

En su sitio web de campaña, Williams afirma que Clinton debería ser “acusada penalmente” por algunas de sus acciones como Secretaria de Estado. Además, afirma que “debemos reemplazar al irresponsable y débil Barack Obama con un presidente número 45 fuerte y decidido.”

“Lo que me emociona realmente es la posibilidad de que el orden político establecido y todas esas elites que han estado en el abrevadero durante 40 o 50 años sean enviadas a casa,” declaró Williams al Centro para la Integridad Pública. “Realmente es ahora o nunca”.

También está Anthony Brennan, propietario de una empresa de calefacción y aire acondicionado con sede en Long Island, Nueva York. Afirma que se arrepiente de haber donado 2700 dólares a Clinton, a quien califica como “corrupta hasta los huesos.”

“No tengo fe en absoluto en que esta dama pueda dirigir un país,” dice Brennan, explicando que hizo el donativo a Clinton porque algunas de las personas con las que hace negocios se lo pidieron y antes de realizar cualquier investigación sobre ella.

Los registros de finanzas de las campañas indican que Brennan ha aportado ahora 244 dólares a Trump, una suma que, explicó, fue usada para adquirir equipo, etiquetas adhesivas y los 40 letreros de Trump que ahora muestra en su jardín.

“El país ha hecho a un lado a las personas trabajadoras que formamos su columna vertebral, las que mantenemos la financiación de este gobierno con los impuestos a nuestros salarios,” declaró Brennan al Centro para la Integridad Pública, añadiendo que planea donar hasta 100,000 dólares este año a campañas a favor de Trump porque “nuestro país lo necesita.”

“Por fin hay una voz que habla por nosotros,” continuó.

El jugador de póquer profesional Daniel “Miami Boss” Suied también está a favor de los puntos de vista económicos de Trump.

Suied, que donó 500 dólares a la campaña de Clinton el año pasado a instancias de algunos de sus amigos del Partido Demócrata en Florida, también ha donado 367 dólares a la campaña de Trump, que incluyen al menos 200 dólares en abril.

“Yo era un gran admirador de Bill Clinton,” declaró Suied al Centro para la Integridad Pública. “Pero ahora apoyo a Trump.”

Hagamos a las gorras grandes otra vez

Mientras tanto, el abogado Chris DiAngelo, residente de Nueva York que se autodescribe como un “Rockefeller republicado,” dijo al Centro para la Integridad Pública que donó 2700 dólares a la campaña de Clinton en junio pasado porque un amigo le pidió que lo hiciera.

Seis meses después se convirtió en donador para la campaña de Trump porque, dice, compró seis gorras de “Make America Great Again” de Trump para la fiesta de Año Nuevo.

DiAngelo describe a estas prendas como “un gran éxito”.

¿A quién apoyará DiAngelo en noviembre? “Probablemente será Hillary o nadie,” dijo. “A menos que Trump haga algo verdaderamente sorprendente, como, no sé, convertir al Papa en su compañero de campaña.”

La escritora y productora televisiva Moira Kirland, cuyos créditos incluyen “Castle” de ABC, “Madam Secretary” de CBS y “Arrow” de CW, es una demócrata registrada que, de igual manera, se convirtió en donante de Trump tras comprar algunas mercancías.

“¡Yo sólo quería ponerme una camiseta de ‘Make America Great Again’ en forma irónica en enero!” Dice Kirland, quien, según los registros financieros de las campañas, ha donado 211 dólares a Trump y 900 dólares a Clinton.

Una historia similar es la de Adam Conner, que trabaja en la empresa de tecnología Slack en Washington, D.C., y gastó 533 dólares adquiriendo gorras de Trump mientras que, al mismo tiempo, donó 360 dólares a la campaña de Clinton.

“Pensé que serían buenos regalos y un divertido elemento coleccionable, y no creí que tendría mucho tiempo para comprarlos. Creo que me equivoqué,” declaró Conner a The Daily Beast a principios de este año.

Al ser contactado por el Centro para la Integridad Pública, Conner hizo énfasis en que es “un demócrata comprometido que apoyará al nominado demócrata”, aunque las gorras que compró ayudaron a financiar la campaña de Trump.

Dar mucho, decir poco

En el caso de algunas de las personas que han donado dinero a las campañas de Clinton y Trump, sus motivaciones no son muy evidentes. Tampoco están particularmente dispuestas a hablar de estas donaciones políticas.

Por ejemplo, los registros financieros de las campañas muestran que Nancy Beang, ex directora ejecutiva de la Sociedad de Neurociencias, donó 2700 dólares a Clinton en julio. Después, donó 250 a Trump en enero.

Al ser contactado por teléfono, Beang, que era miembro del Consejo de Mujeres a favor de Hillary del Distrito de Columbia durante la campaña presidencial de Clinton en 2008, declinó hacer algún comentario.

En marzo, Beang dijo aThe Daily Beast que apoyaba a Trump porque creía que él podía “hacer que Estados Unidos vuelva a ser grande.”

Por su parte, Jeffrey Sherman, asesor financiero de J.P. Morgan Securities en Boston, donó 1000 dólares a Trump después de que éste puso en marcha su campaña presidencial el verano pasado. Sin embargo, también ha donado 739 dólares a Clinton en lo que va del año.

¿Por qué?

“Sin comentarios,” dijo Sherman al Centro para la Integridad Pública. “No soy la persona más adecuada para ayudarle.”