Exhuman a nueve de 116 cadáveres de una fosa en Morelos

A tres días de que dieran inicio las labores de exhumación de los cuerpos depositados en una fosa común cavada irregularmente por el gobierno de Morelos, las autoridades estatales y federales, en coordinación con peritos de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos (UAEM) han rescatado nueve de los 116 cadáveres que se encuentran sepultados en el panteón de Tetelcingo.

La Fiscalía del estado de Morelos cavó en marzo de 2014 dos hoyos en un panteón rural del poblado de Tetelcingo donde enterró alrededor de 116 cuerpos que tenía en cámaras frigoríficas de distintas regiones de Morelos. Pese a que dos cuerpos fueron reconocidos, se negó su entrega.

Las autoridades del estado que gobierno Graco Ramírez Garrido Abreú, ha reconocido que sólo tiene registros de identificación de 88 cadáveres no reclamados y que los restantes decidió enterrarlos por razones de “sanidad”. Esta situación ha generado esperanza en las familias de personas desaparecidas que desde hace años buscan a sus familiares.

En sus labores de acompañamiento con las familias de desaparecidos, el rector de la UAEM,Alejandro Vera Jiménez, dijo el lunes, al inicio de las labores de exhumaciónque las fosas de Tetelcingo “son una manifestación de la descomposición en la que nos encontramos como sociedad y de la colusión de algunas instancias encargadas de la procuración de justicia con la delincuencia y el crimen organizado”.

El rector reiteró que “ante la negativa de la Fiscalía General del Estado de Morelos, de reconocer los derechos más elementales de las víctimas del estado y del país, la UAEM se encuentra aquí para exhumar, identificar y dignificar los cuerpos que de manera criminal se inhumaron en esta fosa clandestina, y así aliviar la agonía de decenas de familias que están buscando su seres queridos”.

Las labores de exhumación iniciaron el lunes con horas de retraso,luego de constatarse que no había impedimento para los trabajos de exhumación que realizarán los peritos de la Procuraduría General de la República (PGR), de la fiscalía del estado, UAEM y observadores de la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Morelos y de la sociedad civil.

Las familias denunciaron el incumplimiento, por parte de la Fiscalía del Estado de Morelos, de los acuerdos establecidos en función de los protocolos internacionales en materia forense, entre los equipos de peritos y observadores.

Acusaron que la maquinaria para extraer los cuerpos de las fosas no es la adecuada, ya que al tratar de utilizar un trascabo los peritos consideraron que se podrían alterar las evidencias y lastimar los cuerpos. Acusaron además a las autoridades de pretendr cerrar con plásticos oscuros el escenario de trabajo para impedir que los familiares de las víctimas y los medios de comunicación atestiguaran la diligencia.

“Estos incumplimientos originaron un retraso de seis horas para iniciar los trabajos que habían sido programados a las 6:00 hrs [del lunes]. Lo cual representó una medida dilatoria para sabotear la exhumación e impedir que se develen los crímenes que, cometidos por comisión u omisión, deberán ser investigados y castigados”, dijeron los familias de las víctimas.

Este día, Abimelec Morales, coordinador de los peritos de la Comisión científica de la UAEM informó que se han exhumados nueve cuerpos, pero sólo de siete tienen datos que ayudan a su identificación. “El resto no traía ningún dato”, dijo.

“La manera de enviarlos (a la fosa común) si deja mucho que desear; el material (con el que fueron envueltos los cadáveres) no es una bolsa para cadáver” y “estaba contaminada y alterada porque se hallaron trajes (de criminalistas) y cubre bocas”, denunció Morales.

En tanto, el ex candidato presidencial Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano, quien acudió a la zona de las exhumaciones, dijo que“debe quedar claro que hay responsables materiales e intelectuales y que tanto unos como otros tienen nombres y apellidos, y es responsabilidad y obligación del Estado en este caso, tanto en lo federal como local, conducir una investigación e identificar a los responsables de estos hechos que nunca debieron haber ocurrido ni en Morelos ni en nuestro país”.

Cárdenas dijo que estos hechos que son condenables desde cualquier punto de vista y refrendó su compromiso por tener presencia en la medida de lo posible para contribuir a que estos casos se esclarezcan, “y también para que se pueda sancionar tanto la inhumación indebida, clandestina, de cuerpos, como las claras desapariciones de personas que no tienen identificación y que en ambos casos las autoridades tanto estatales como federales tienen la obligación de llevar una investigación a fondo para encontrar y sancionar a todos los responsables”.

La fiscalía de Morelos, uno de los estados con más altos índices de secuestros en México, ha dicho que la exhumación durará aproximadamente una semana.

Los cuerpos serán trasladados a otro panteón de Tetelcingo, donde el gobierno construyó 25 bóvedas de cemento, con diez planchas en su interior de cada una, para depositar a 250 cadáveres plenamente registrados para su eventual reclamo.