“La CIDH enfrenta la peor crisis financiera de su historia”

James Cavallaro, presidente de la Comisión Interamericana de
Derechos Humanos (CIDH), informó este día que las arcas del principal organismo
autónomo de la Organización de los Estados Americanos (OEA) están “absolutamente
vacías”.

En un artículo publicado este lunes en el diario español El País,
Cavallaro detalla que si la situación económica de la Comisión no cambia radicalmente muy pronto, significaría la pérdida del 40 por ciento de su personal.

“Escribo con profunda tristeza, frustración e indignación. En la Comisión Interamericana de Derechos Humanos nos enfrentamos a la peor crisis financiera de la historia. Tenemos las arcas absolutamente vacías”, dijo.

El presidente de la CIDH
explicó que esta situación también tendrá efectos inmediatos en su labor de
velar por los derechos humanos en la región.

“No podremos realizar
visitas a los países que tenemos que monitorear, no podremos hacer las
audiencias públicas donde se exponen problemáticas de derechos humanos ni
reuniones de trabajo para coordinar medidas de protección urgentes para
personas en riesgo”, planteó Cavallaro.

“Estamos al borde del
colapso como nunca antes”, agregó.

La CIDH es
el organismo autónomo de la OEA encargado de la promoción y protección de los
derechos humanos en el continente americano. Está integrada por siete miembros
independientes que se desempeñan en forma personal y tiene su sede en
Washington, D.C.

Fue creada
por la OEA en 1959 y, en forma conjunta con la Corte Interamericana de Derechos
Humanos (CorteIDH), instalada en 1979, es una institución del Sistema
Interamericano de protección de los derechos humanos (SIDH).

En México,
la Comisión ha estado al tanto de la situación de los derechos humanos como lo
demuestra su informe presentado en marzo pasado. Recientemente, el Grupo
Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI) de ese organismo
contribuyó a develar toda una serie de irregularidades en la investigación del
caso Ayotzinapa.

De igual
forma, la CIDH se ha pronunciado recientemente por los retrocesos en materia de
derechos humanos que ha implicado la llegada al poder del nuevo presidente
interino de Brasil, Michel Temer, quien no incluyó en su gabinete de gobierno
ni a mujeres ni afrodescendientes, una situación sobre la cual la Comisión
manifestó su preocupación.

También ha
exigido justicia por el asesinato de la activista guatemaltece Berta Cáceres,
además de que ha insistido en el
cierre de la prisión de Guantánamo, y por que se respeten los derechos de los
migrantes y los refugiados que escapan de la violencia en los países del
Triángulo Norte, entre ellos niños no acompañados que cruzan la frontera
buscando reunificarse con sus padres.

De acuerdo
con lo expuesto por Cavallaro la gran cantidad de refugiados que ha recibido Europa, de donde provienen
la mayoría de sus aportes voluntarios, ha generado una reorientación de sus
prioridades en asistencia internacional.

“Pero eso no es todo. Lo cierto es que no pudimos responderles
cuando nos preguntaron por qué los países americanos no se hacen cargo de su
propio sistema de derechos humanos. No pudimos responderles porque nos da
vergüenza decir la verdad: América Latina y el Caribe no se han hecho cargo de
su propio sistema de derechos humanos”, refirió el presidente de la CIDH.

Detalló
que el Consejo de Europa
destina el 41.5 por ciento de su presupuesto a derechos humanos, mientras que
la OEA destina el 9.1 por ciento para financiar a la CIDH y a la Corte
Interamericana de Derechos Humanos.

Cavallaro dijo que en 2015, los países latinoamericanos y
caribeños donaron 13.7 millones de dólares a la Corte Penal Internacional
(CPI), pero solo destinaron 199,000 dólares para la CIDH. “Y valga aclarar: en
la CPI no hay en trámite ningún caso de la región y sólo hay una situación bajo
examen preliminar”.