La Comisión Federal de Electricidad (CFE) pagó poco más de 5 millones de pesos al ayuntamiento de Tula por permisos y licencias del proyecto de introducción del Gasoducto de la línea Tuxpan-Tula, pero hasta el momento la autoridad local no ha informado en qué se va a utilizar este recurso.
Considerado como extraordinario, el dinero ya ingresó a la Tesorería municipal; un primer pago fue de 2 millones 500 mil pesos por dictámenes de uso de suelo, factibilidad y la licencia de construcción; mientras, otros 2 millones y medio de pesos correspondieron a los permisos de urbanización y otras áreas como Protección Civil y Ecología.
El gasoducto en mención tendrá una capacidad de transporte de 886 millones de pies cúbicos diarios, con un diámetro de 36 pulgadas y una longitud de 283 kilómetros, vendrá desde Tuxpan, Veracruz, hasta llegar a la Termoeléctrica Francisco Pérez Ríos, en Tula. Su operación comenzaría en 2017 con una inversión superior a los 350 millones de dólares.
Sobre el uso que se le dará a los 5 millones que recibió la administración que encabeza Jaime Allende, tanto el síndico procurador hacendario Javier Arana, como el director de Obras Públicas, coincidieron en que aún no se define el destino de este recurso.
Al respecto, José Luis Rodríguez, síndico procurador jurídico, dijo que este recurso se debe utilizar en rubros que beneficien a la población, por ejemplo, arreglar la veintena de patrullas que se encuentran en el taller.
Aunque reconoció que el presidente municipal no les había informado, como Asamblea municipal sobre este recurso, “sin duda estaremos cuestionando al propio alcalde y al síndico Hacendario para que informen a la ciudadanía en qué obras y acciones se va a invertir ese recursos; y exigiremos que se aplique en beneficio de la población”.
La empresa Transportadora de Gas Natural de la Huasteca SA de RL de CV la que cumplió con todos y cada uno de los requisitos para realizar este millonario proyecto, entre los que se encuentra el haber acreditado la propiedad de los predios cercanos a donde se ubica el relleno sanitario regional y que forman parte del núcleo agrario de Tula.