Un estadounidense que desertó
del grupo militante Estado Islámico (ISIS) ha hablado del tiempo que pasó en el
califato del grupo radical islamista, proporcionando detalles de las grotescas
decapitaciones y describiendo el entusiasmo que experimentaban algunos reclutas
con las bombas suicidas.
“He defraudado a mi familia,
he defraudado a mi nación, y he
defraudado a Dios, y tengo muchas cuentas por pagar”, dijo a NBC News.
Atraído por la máquina de
propaganda del grupo, el desertor, identificado únicamente como “Mo”, salió de
Estados Unidos en junio de 2014 con destino a Siria, donde se unió a ISIS, pero
cinco meses después escapó a Turquía. De allí, el FBI lo repatrió a Estados
Unidos y las autoridades lo tomaron bajo custodia.
El ex estudiante de la
Universidad de Columbia dice que fue conquistado por los seductores videos,
artículos e imágenes producidos por el grupo.
“En un momento, hacia el
final, conforme la situación comenzaba a ponerse más y más grave, vi cabezas
cercenadas en estacas”, dijo. “Como muchas otras cosas, simplemente bloqueé todo
aquello”.
Mo dice que, cuando llegó, no
se había dado cuenta de cuán sádico era ISIS realmente, y que su desviación de
lo que él consideraba la auténtica fe islámica hizo que se desilusionara del
grupo.
“El Estado Islámico no está
trayendo el Islam al mundo, y la gente tiene que saberlo. Y seguiré diciendo
esto… hasta el día de mi muerte”, agregó.
Prosiguió: “Fue un alivio
tremendo. Cuando llegué al consulado, aporreé la puerta, literalmente y me puse
a gritar, ‘¡Déjenme entrar!’”.
Luego de firmar un acuerdo de
cooperación con las autoridades estadounidenses, Mo trabaja ahora como
informante, proporcionando las identidades de miembros de ISIS y revelando sus
actividades en Siria.
El desertor se ha declarado
culpable de los cargos de proporcionar materiales para apoyar a un grupo
extremista, y de recibir entrenamiento por parte de una organización
extremista. Ahora enfrenta una condena de prisión de 10 a
25 años, pero dependiendo del nivel de ayuda brindado a las autoridades
estadounidenses, podría recibir una sentencia más ligera.
Mo pretende aprovechar su
regreso a Estados Unidos para diseminar su mensaje sobre la realidad de la vida
en el califato del grupo. “Es, a todas luces, la peor decisión que he tomado en
mi vida. Estoy haciendo todo lo que puedo para ayudar al mundo a erradicar el
mal que vi allá. Y cada vez que ayudo, lo considero como un logro personal para
alcanzar ese fin”.
PIE:
El desertor, denominado
simplemente “Mo”, habló del periodo que pasó en el califato de ISIS, donde
presenció decapitaciones y bombazos suicidas.
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Publicado en colaboración con Newsweek / Published in colaboration with Newsweek