Van tres muertes por suicidios en las barandillas de Hidalgo

Dos de ellas se registraron el fin de semana pasado: uno en la zona de retención primaria del ayuntamiento de Zapotlán, donde un hombre se ahorcó con su propio suéter luego de ser detenido por un accidente automovilístico.

El otro deceso tuvo lugar en la galera comunal de Santa Mónica, Tlanchinol, donde un joven de 14 años se quitó la vida bajo el efecto del alcohol, según el parte policiaco, luego de utilizar su playera como cuerda para colgarse del portón.
Antes, el 4 de enero, un hombre de 25 años, quien fue detenido por una infracción administrativa, murió por asfixia al colgarse de su propia camisa en la barandilla de Tulancingo; sin embargo, su madre pidió que fueran investigados los hechos para deslindar cualquier responsabilidad de sus captores.
En un estudio a las áreas de retención de las presidencias municipales en Hidalgo, la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) advirtió la falta de medidas para atender emergencias de este tipo.
Por ello, recomendó implementar “programas para prevenir y, en su caso, enfrentar sucesos como homicidios, suicidios, riñas y evasiones, entre otros”.
Además, el organismo nacional planteó la necesidad de instalar sistemas de vigilancia permanente que permitan inhibir actos como el de los tres jóvenes que murieron en las galeras tras cometer faltas administrativas.
En su visita a la entidad, la CNDH hizo notar que durante la supervisión encontraron que las barandillas de Actopan, Apan, Atotonilco El Grande, Atotonilco El Grande, Ixmiquilpan, Jacala de Ledezma, Mixquiahuala de Juárez, Tenango de Doria, Tizayuca, Tulancingo de Bravo y Zimapán carecen de medidas para prevenir los suicidios.
En 2015 se registraron tres muertes en las galeras, según datos de la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Hidalgo (CDHEH).