Hongos mágicos podrían ser solución para tratar la depresión

La psilocibina, un elemento de los “hongos
mágicos” como esta especie (Psilocybe semilanceata), es una sustancia
prometedora para el tratamiento de la depresión.

La pssilocibina, el ingrediente activo de los
hongos “mágicos”, ha demostrado ser prometedora para tratar la ansiedad en los
pacientes con cáncer terminal, aliviar los síntomas del trastorno
obsesivo-compulsivo, disminuir la angustia relacionada con la exclusión social
y hacer más fácil dejar de fumar.

Nuevas investigaciones sugieren que
también podría resultar útil para ayudar a las personas con depresión
resistente al tratamiento. En un estudio publicado el 17 de mayo en The Lancet Psychiatry, 12 pacientes recibieron psilocibina
en dos ocasiones, primero en una dosis baja para asegurarse de que no tuvieran
reacciones adversas, y luego en una dosis más alta. Los 12 pacientes, que
parecían depresión de moderada a severa se sintieron significativamente menos
deprimidos una semana después de la sesión en la que recibieron la dosis alta,
según se evaluó en entrevistas cara a cara. Tres meses después, siete de los 12
sujetos se sentían significativamente menos deprimidos (con una mejora de 50
por ciento en la puntuación del Inventario de Depresión de Beck, que es una
prueba estándar), y cinco de los 12 presentaron una remisión completa.

“Esto es bastante notable en el contexto
de los tratamientos disponibles actualmente,” declaró a la revista NatureRobin Carhart-Harris, neuropsicofarmacólogo
del Imperial College de Londres. El tipo de recuperación instantánea observado
en muchos de estos sujetos es bastante raro en los pacientes con depresión
duradera y resistente al tratamiento, y en promedio, los participantes en este
estudio habían sufrido depresión por cerca de 18 años.

Se desconoce exactamente cómo actúa este
compuesto. La psilocina, que es un subproducto de la psilocibina, se enlaza con
los receptores de serotonina del cerebro; dado que estos receptores participan
en la regulación del estado de ánimo, este mecanismo podría ayudar a modificar
las concentraciones de neurotransmisores que presentan desequilibrios en los
pacientes con depresión. Las investigaciones también muestran que las personas
que consumen psilocibina suelen tener las así llamadas experiencias místicas,
en las que informan haber experimentado una sensación de gran paz y unión con
los demás y con su entorno. Es posible que este suceso individual modifique la
mente de manera permanente en una forma que ayude a superar problemas como la
depresión.

Los autores subrayan que se trata de un
estudio de “prueba de concepto” y que, dado el pequeño número de pacientes, no
comprueba que la psilocibina sea eficaz en el tratamiento de la depresión.
Simplemente sugiere que es necesario realizar más investigaciones, y que dicha
sustancia es segura si se administra en un entorno controlado.

“Los datos encontrados tras un seguimiento
de tres meses, que es un tiempo comparativamente breve en los pacientes cuyo
trastorno ha tenido una larga duración, resultan prometedores, pero no
completamente convincentes”, declaró a la BBC
Philip Cowen, investigador de la Universidad de Oxford. Sin embargo, dado su
carácter prometedor, sería necesario realizar mayores estudios acerca de la psilocibina,
añadió Glyn Lewis, del University College de Londres, en una declaración hecha
a la revista Nature.

Carhart-Harris recalca que no recomienda
que las personas consuman hongos por su cuenta. “Las drogas psicodélicas tienen
potentes efectos psicológicos y sólo se administraron en nuestra investigación tras
contar con las medidas preventivas correspondientes, como una cuidadosa
selección y un apoyo terapéutico profesional, declaró a The Guardian. “No quiero que el público piense que
puede tratar su depresión consumiendo sus propios hongos mágicos, [ya que ese] enfoque
podría ser arriesgado.”

Publicado en colaboración con Newsweek / Published in colaboration with Newsweek