Casi
2 millones de toneladas de alimentos se desperdician en la cadena de abastecimiento
de abarrotes del Reino Unido, según un reporte publicado el martes por el
Programa de Acción en Desperdicio y Recursos (WRAP).
La
organización benéfica, que trabaja para mejorar la sustentabilidad, también
dijo que 1.1 millones de toneladas de este desperdicio podrían evitarse. Al
momento, por cada 2 toneladas de alimentos que comemos, otra tonelada se
desperdicia.
Usando
datos tanto de los fabricantes de alimentos del Reino Unido como de los
minoristas de abarrotes, el estudio es el primero en su tipo que enfatiza
cifras generales de desperdicio evitable de comida, indicando diferencias en
sectores claves desde la carne hasta productos lácteos.
Una
acción para mejorar la prevención del desperdicio de alimentos podría
ahorrarles a los negocios £300 millones cada año, dijo la organización
benéfica.
“El
reporte de hoy… nos da el indicio más claro de dónde, y por qué, ocurren los
excedentes y el desperdicio de comida”, dijo el Dr. Richard Swannell, director
de WRAP, en un comunicado de prensa. “Mediante una combinación de prevención,
redistribución a la gente y desvío a la alimentación de animales, la cadena de
abastecimiento de abarrotes podría, en los próximos 10 años, reducir casi a la
mitad su desperdicio evitable de comida… Esto contribuiría significativamente a
cumplir con el objetivo de prevención de desperdicio de alimentos Courtauld
2025”.
Encabezado
por WRAP en nombre del gobierno del Reino Unido y las administraciones locales
delegadas, el Compromiso Courtauld 2025 fue lanzado en marzo de 2016, un
acuerdo voluntario para reducir el desperdicio de alimentos y bebidas en 20 por
ciento en los próximos 10 años. Más de 100 minoristas importantes de alimentos
en el Reino Unido, incluidos Aldi, Sainsbury’s y Tesco; marcas grandes como Coca
Cola; cadenas populares de restaurantes como Pizza Hut; 23 autoridades locales,
y organizaciones de comercio como el Consorcio Británico de Minoristas están
involucrados en la iniciativa.
Sin
embargo, para algunos defensores de la sustentabilidad, el Compromiso Courtauld
de WRAP para abordar el problema del desperdicio no va lo bastante lejos. La
iniciativa no incluye un objetivo para aumentar el excedente de comida que se
dona a caridad. En 2015, solo 18 por ciento (47,000 toneladas) de las 270,000 toneladas
de comida desperdiciada y potencialmente comestible fue redistribuido a
comercios u organizaciones benéficas.
FareShare
es una organización benéfica que trabaja en sociedad con más de 450 compañías
de comida, alimentando a casi 200,000 personas a la semana con el excedente de
comida en 23 centros regionales alrededor del país. “Solo alrededor de 10,000
toneladas del excedente de alimentos se redistribuyen actualmente a las
organizaciones benéficas cada año, por lo cual es claro que hay un potencial
enorme para hacer más”, dijo Lindsay Boswell, directora de FareShare, en una
declaración el martes. Ella también disputó las cifras en el reporte de WRAP,
diciendo a The Guardian que están
“subestimadas, y que tanto como 400,000 toneladas de excedentes de alimentos
buenos y sin caducar podrían redistribuirse para alimentar personas cada año”.
“El
reporte de WRAP es el estudio más exhaustivo e independiente que hemos tenido
jamás sobre el desperdicio de comida en el Reino Unido”, dice Mark Varney,
director de alimentos de FareShare, a Newsweek.
“Enfatizó que hay una cantidad enorme de comida desperdiciada; hasta 400
millones de comidas al año podrían ser entregadas para su redistribución
mediante la caridad. Sin embargo, en verdad creo que el Acuerdo Courtauld
debería incluir un objetivo para darle algo de esos comestibles sin vender a la
caridad, así como recortar el desperdicio de alimentos en general. No hemos
firmado el Compromiso Courtauld al momento”.
WRAP
respondió a las críticas, enfatizando que sus cálculos eran “ampliamente
similares” a los de FareShare, y que conforme nueva información salga a la luz,
habrá más certidumbre en relación con las cifras. “Ambos cálculos muestran que
hay un alcance considerable para que más excedentes de comida sean redistribuidos
a la gente”, dice un portavoz de WRAP a Newsweek.
Al
defender la falta de un objetivo para redistribuir la comida no vendida a las
organizaciones benéficas, WRAP dijo: “Un objetivo específico de redistribución
tiene el riesgo de consecuencias involuntarias —no querríamos dar un incentivo
perverso para aumentar la redistribución cuando el desperdicio debería evitarse
en primer lugar— en concordancia con la jerarquía del desperdicio”.
Al
momento, FareShare no es un signatario del Compromiso Courtauld, pero WRAP dijo
que todavía está en discusiones con la organización benéfica.
“El
reporte de WRAP muestra que claramente se necesita hacer más”, dice Alice
Ellison, directora de medioambiente del Consorcio Británico de Minoristas, la
agrupación empresarial de los minoristas, dice a Newsweek. “Reducir y evitar el desperdicio de alimentos es la
prioridad y si no pueden hacer eso, entonces redistribuir el excedente de
comida es la siguiente opción. Pero la redistribución no es fácil, y se
requiere de tiempo antes que las iniciativas puedan lanzarse.
“El
año pasado, cierta cantidad de iniciativas nuevas fueron anunciadas por
minoristas individuales, haciendo uso de software innovador para conectarse con
las organizaciones benéficas locales. No sucederá de la noche a la mañana, pero
para 2025, con el Compromiso Courtauld, los minoristas y fabricantes podrían
redistribuir 185,000 toneladas de comida excedente, o más”.