El Foro Mundial para la Naturaleza (WWF) pidió cerrar
“inmediata y definitivamente todas las pesquerías en el hábitat de la
vaquita marina”, la cual se limita a una reducida extensión del norte del
Golfo de California.
“Es una medida drástica, pero tal vez la manera más
eficiente (para evitar su desaparición) es que no se deje pescar y obviamente
se compense a los pescadores”, expuso Omar Vidal, director del WWF en
México.
La organización ambiental dijo que de no prohibir todo tipo
de pesca en el hábitat de esta marsopa, existe el riesgo eminente de su extinción.
La alerta de la organización y de otros expertos se disparó el
viernes de la semana pasada después de que el gobierno de México reportara que
la población de la vaquita marina es de tan sólo 60 ejemplares, de acuerdo con
un estudio hecho de octubre a diciembre por el Comité Internacional para la Recuperación
de la Vaquita Marina (CIVRA).
Los mismo datos refieren que en 2014 sobrevivían 97 especímenes
lo cual implica que en un año se perdió casi 40 por ciento de su población.
Omar Vidal refirió que en 1997 existían más de medio millar de vaquitas marinas.
No obstante, los pescadores de la zona rechazaron
tajantemente la propuesta del WWF.
Sunshine Antonio Rodríguez, presidente de la Cooperativa de
Pescadores de San Felipe, Baja California, dijo a la AFP Que la medida es “inviable”
tras señalar la “crisis” que sufren los pescadores por las medidas
del gobierno.
Los científicos coinciden en que el principal factor que
amenaza la existencia de la marsopa es el uso de redes agalleras para pescar
totoaba, otro pez también en peligro de extinción, cuya vejigatiene gran
demanda en el mercado negro de China y es contrabandeada a través de Estados
Unidos.
Es de “México que debe detener la pesca ilegal, Estados
Unidos que deben detener el contrabando de estos productos de totoaba por su
frontera y el gobierno chino donde debe detenerse la demanda del consumidor que
la está pidiendo”, señaló Vidal.
La actual administración del gobierno mexicano puso en
marcha el año pasado una “ambiciosa y realista” estrategia para
proteger al animal, consideró Vidal.
Explicó que se amplió el polígono marítimo para garantizar
la cobertura del área de distribución de la especie de 126,000 a 1.3 millones
de hectáreas, y se prohibió el uso de todas las redes agalleras por dos años.
Refirió que también se acordó otorgar a los pescadores en
dos años 70 millones de dólares para que busquen nuevas formas de pesca, e
impuso una veda de pesca de dos años en el hábitat de la vaquita marina, con
una excepción para la corvina.
Pero todo ha sido “insuficiente”, dijo Vidal al
recordar que se han encontrado redes agalleras “camufladas” entre las
de corvina.