Concede “La reina del Pacífico” entrevista a diario británico

Sandra Avila Beltrán, la llamada “Reina del
Pacífico” concedió su primer entrevista, después de ser liberada de un penal de
alta seguridad en febrero de este año, al diario británico “The Guardian”. En dicha
entrevista habló sobre México, el narcotráfico, la legalización de la
marihuana, el Chapo Guzmán y la corrupción entre otros temas.

Para Avila Beltrán una de las principales razones por las que la
guerra contra las drogas en México ha dejado un saldo de más de 100 mil muertos, es que al gobierno
mexicano no le conviene encarcelar testigos que podrían declarar en contra de
algunos de sus funcionarios además de que las muertes no son producto solo de
la competencia entre los cárteles sino también de “las brutales tácticas de
asesinato del Gobierno mexicano”.

Durante su entrevista, “La Reina del Pacífico”, ahora retirada
del negocio del tráfico de drogas, habló de su relación con uno de los hermanos
del fundador del Cártel de Guadalajara, Rafael Caro Quintero; el líder del
Cártel de Sinaloa, Joaquín “El Chapo” Guzmán Loera, así como de las iniciativas
para legalizar el consumo de mariguana.

Sobre este último tema consideró que de nada servirá legalizar
la hierba, pues siempre habrá nuevas drogas listas para salir al mercado, capos
dispuestos a seguir corriendo el riesgo de dedicarse al narcotráfico y gente a
la que se puede comprar para que esta actividad sobreviva.

“El problema no es con aquellos que no pueden
salir de los carteles, sino con los que prefieren no hacerlo. Hay gente con un
montón de dinero, pero que no se quieren salir porque esto es lo que les gusta
hacer. Es como un piloto de Fórmula 1
que dice: ‘Me gusta la velocidad, me gusta correr”.

A la
pregunta ¿Qué medida tomaría si fuera Presidente de México y estuviera
interesada en la erradicación de la violencia de las drogas? Sandra Avila
contestó: “En primer lugar hay que atacar la pobreza, ésta es la causa de la
violencia. Usted comienza por ser delincuente común y luego pasa a ser
delincuente violento… El tráfico de drogas es un negocio que no ha sido
legalizado. Es un negocio como el alcohol (durante su prohibición), que no era
legal… En aquellos días un vendedor de alcohol se consideraba una mala persona,
pero cuando se legalizó, las personas que lo vendían se hicieron respetables.
No veo que los vendedores de alcohol o de tabaco se sientan culpables. Usted va a un restaurante o un bar y los
propietarios no se sienten culpables”.

Cuestionada sobre la segunda fuga de Guzmán Loera –en julio del
año pasado-, su posterior reaprehensión y lo que pasaría si fuera extraditado a
Estados Unidos, la mujer, afirmó que lo primero no le sorprendió, “pero me hizo
feliz”.

Y
afirmó que si el capo pudo fugarse pon segunda vez fue gracias a que “tiene que
ser con la ayuda de los más altos niveles de Gobierno. El sistema federal de
prisiones es difícil. Para poder comprar ese sistema tiene que ser desde lo
alto, no el director de una prisión. Ni los guardias. Tiene que ser a nivel del
gabinete “.

El 28 de septiembre de 2007, “La Reina del Pacífico” fue
detenida en el Distrito Federal junto con su pareja sentimental Juan Diego
Espinoza “El Tigre”, operador del cártel del Norte del Valle de Colombia.

El caso
judicial más importante que se le imputó en México fue por un cargamento de 9.5
toneladas de cocaína aseguradas el 20 de diciembre del 2001 en el buque Macel,
frente a las costas de Colima, pero el 8 de agosto de 2011, el Tercer Tribunal
Unitario Penal del DF la absolvió en definitiva de este expediente.

Otro
juicio que tenía en México fue por posesión de una pistola calibre .45 hallada
en una caja de seguridad de un banco de Zapopan, caso donde el Juzgado Séptimo
de Distrito en Materia Penal la condenó a un año de prisión, pena que ya fue
compurgada.

El 9 de
agosto de 2012, Ávila fue extraditada a Estados Unidos, donde la Corte Federal
del Distrito Sur de Florida le inició un juicio por asociación delictuosa,
conspiración para poseer 100 kilos de cocaína con intención de distribuirlos e
importar diversos cargamentos de dicha sustancia a ese país.

Después
de una negociación, Ávila Beltrán se declaró culpable de haber asistido
económicamente a su novio “El Tigre” y fue condenada a 70 meses de prisión,
mismos que cumplió el 20 de agosto de 2013, día en que regresó deportada a
México y fue internada de nuevo en el penal de Nayarit.

El 7 de
febrero de este año un tribunal federal de Jalisco ordenó su libertad en el
último juicio abierto que la Procuraduría General de la República (PGR) tenía
en su contra y en el que fue acusada de un presunto lavado de dinero por más de
10 millones de pesos en dos seguros de vida y depósitos bancarios.