Minutos
antes que comenzará el partido entre Manchester United y Bournemouth el estadio
Old Trafford de Manchester United, hubo
que evacuar a las miles de personas que ya estaban en las gradas por la
presencia de un artefacto sospechoso en uno de los baños de la zona noroeste
del estadio.
El club activó el
“código rojo” de máxima alerta, mientras la policía tuvo que llamar
al cuerpo antiexplosivos para hacer frente a la emergencia, pues consideraron
que el artefacto encontrado tenía un aspecto “increíblemente similar” al de un
explosivo.
Las tribunas fueron
evacuadas y entraron a inspeccionar el lugar los perros entrenados para
localizar bombas en lugares públicos.
Fueron
imágenes inauditas. Mientras rodaba el balón en los otros nueve campos en una
fecha que todos los partidos de la Liga Premier se tenían que disputar
simultáneamente, el duelo en Old Trafford era suspendido y el estadio
acordonado.
Muchos
recordaron el atentado sucedido en París en noviembre pasado, cuando un
atacante suicida detonó una bomba en las inmediaciones del estadio Saint Dennis
cuando jugaban Francia y Alemania. Su intención era hacerlo dentro del campo,
pero un guardia de seguridad le prohibió la entrada.
Pero
lo que se temió que podía haber sido un atentado de consecuencias
inimaginables, terminó siendo un completo fiasco.
Tras
tomar todas las precauciones del caso y llevar a cabo una explosión controlada,
las autoridades informaron que el artefacto encontrado era una bomba falsa
dejada por equivocación en el baño en un simulacro realizado días antes al
partido.
El comisionado de la
policía del área metropolitana de Manchester, Tony Lloyd, demandó una completa
investigación de lo que calificó un “fiasco” y dijo que era una
situación “inaceptable”.
Lloyd
agregó que la presencia del dispositivo “causó grandes molestias a los
aficionados que habían venido a ver el partido desde muchas partes y desde muy
lejos”.
“Hizo perder el
tiempo a un gran número de oficiales de policía y al cuerpo antiexplosivos de
las fuerzas armadas”, además de “poner en peligro a mucha gente”.
Si
bien las autoridades llevan a cabo una investigación sobre lo absurdo del
incidente, que se estima le costará a Manchester United unos 4.5 millones de dólares debido al aplazamiento del partido hasta este martes, tanto la policía como la
Liga Premier elogiaron las medidas adoptadas por el club y las fuerzas de
seguridad presentes en el campo.