De acuerdo con la Encuesta
Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) realizada por el Instituto Nacional de
Estadística y Geografía (Inegi, en el primer trimestre de este año, el número de mexicanos que trabajan en el
sector informal fue de 29.1 millones.
Lo anterior representa un crecimiento de 1.5 por ciento
respecto a igual periodo de 2015 y representó el 57.4 por ciento de la
población ocupada.
De manera detallada, 13.7
millones conformaron específicamente la ocupación en el sector informal, cifra
que significó un aumento de 1.7 por ciento anual y constituyó 27.1 por ciento
de la población ocupada.
De la Tasa de Ocupación en el
Sector Informal, 2.3 millones corresponden al servicio doméstico remunerado;
5.7 millones al ámbito agropecuario, y otros 7.4 millones al de las empresas,
gobierno e instituciones.
“La Tasa de Informalidad
Laboral se refiere a la suma, sin duplicar, de los que son laboralmente vulnerables
por la naturaleza de la unidad económica para la que trabajan, con aquellos
cuyo vínculo o dependencia laboral no es reconocido por su fuente de trabajo”,
explicó el Inegi.
Para el ciudadano común aquél
que tiene y busca un ingreso para alimentarse, la ocupación laboral informal será
su única opción. Tan sólo al cierre del año pasado se reportó un nuevo repunte
no visto en años.
En
abril pasado, un análisis de BBVA Bancomer puntualizó que el elevado grado de
economía informal existente en México se ha convertido en el principal obstáculo
para el crecimiento de la nación.
“El problema más serio es la
informalidad del país, mientras la informalidad no se resuelva es imposible que
el crédito traiga niveles de penetración como en otros países”, dijo el
director general de BBVA Bancomer, Eduardo Osuna, filial de la española BBVA y
la primera entidad financiera de México.
De
acuerdo con los analistas, la población mexicana que labora en el sector
informal equivale a toda la población de países como Perú, Arabia Saudita o
Venezuela, o bien la de cinco países juntos: Paraguay, El Salvador, Dinamarca,
Finlandia y Noruega.
En septiembre de 2014, el
Presidente Enrique Peña Nieto lanzó el programa “Crezcamos Juntos” para
incorporar a la economía formal a los trabajadores y empresas informales.
A través
de beneficios fiscales, el Gobierno federal pretendía reducir la informalidad,
ya que esto último entre otras cosas limita la recaudación fiscal y concentra
la recaudación en los trabajadores cautivos, que para el caso son 4 de cada 10.
Con
un potencial nuevo ajuste al crecimiento económico de México para este año, el
empleo informal aumentará y quizá harán falta más plazas públicas, cruceros
vehiculares para los vendedores informales. Con todo y “Crezcamos Juntos” el
número sigue creciendo.
Respecto a la población
subocupada, el Inegi informó que llegó a 4 millones de personas en el trimestre
de 2016, para una tasa de 7.9 por ciento respecto a la población ocupada,
proporción inferior a la de igual periodo de 2015, que fue de 8.1 por ciento.