Continúa perforación del cráter Chicxulub

Desde
abril pasado, un grupo de 30 especialistas realizan trabajos de extracción en
el cráter de Chicxulub, en Yucatán, el cual se estima que se formó hace 65
millones de años cuando cayó un meteorito de 10 kilómetros que modificó las
condiciones de la Tierra e influyó en la extinción de los dinosaurios.

En
el proyecto se han perforado 760 metros del cráter donde los científicos han
encontrado100 núcleos de rocas de diferentes épocas y tipos. Aún faltan 740
metros por analizar y se espera hallar vida de microorganismos.

Los
científicos trabajan en la plataforma Myrcle, que mide 2 mil metros cuadrados y
cuenta en su cubierta con cuatro laboratorios con diferentes funciones, dormitorios,
baños, comedor y zona de perforación. Entre
las funciones llevadas a cabo están las de análisis microbiológicos de ADN y
análisis geoquímico.

Los
científicos de “La Misión 364” revelaron que encontraron uno de los grandes objetivos 30 metros antes de lo
esperado: la zona de impacto, donde encontraron núcleos de roca que esperaban
localizar hasta los 750 metros de profundidad.

Con
los datos obtenidos se podría revelar
información genética sobre microorganismos sobrevivientes o posteriores al impacto y que
podrían arrojar datos sobre la
recuperación de la vida después del choque del meteorito.

La
misión científica se encuentra a mitad del camino; la meta es penetrar hasta mil 500 metros
bajo el lecho marino para desarrollar los estudios que puedan responder a las
interrogantes centrales de la expedición.

El
cráter Chicxulub tiene 200 kilómetros de diámetro; es el más grande y mejor preservado en
la tierra. Conserva un anillo de picos formado por elevaciones semicirculares
que semejan una cadena de montañas y que están por encima del fondo del cráter.

En
junio concluirá la perforación, y el material extraído se llevará a Bremen,
Alemania, donde se analizará a partir de septiembre.