El nuevo alcalde de Londres, Sadiq Khan, primer musulmán al frente de
una gran capital en Occidente, agradeció ayer el voto “de esperanza” y a favor
de la “unidad”, tras una campaña en la que fue acusado de afinidad con los
islamistas.
Khan, de 45 años, hijo de un conductor de autobús paquistaní, se impuso
con el 57 por ciento de los votos a su principal rival, el conservador
multimillonario Zac Goldsmith, de 41, casado con una Rotschild y cuyo perfil
estaba en las antípodas del laborista.
“Esta elección no ha carecido de polémicas, y estoy orgullo de ver
cómo Londres ha elegido hoy la esperanza frente al miedo, la unidad frente a la
división”, declaró Khan tras el anuncio de los resultados, en el City Hall, la
alcaldía de la capital.
“El miedo no nos da más seguridad, nos hace más débiles”, añadió.
Khan fue duramente atacado durante la campaña por el campo conservador,
incluido el primer ministro David Cameron, que lo acusó incluso ante el
parlamento de vínculos con los extremistas islamistas. Pero esta estrategia se
reveló improductiva.
“Ello demuestra una absoluta falta de comprensión de mezcla de
religiones que hay en Londres”, opinó Andrew Boff, un responsable conservador,
que criticó una campaña “chocante”.
Khan, diputado de Tooting, un barrio popular del sur de Londres,
sucede al excéntrico conservador Boris Johnson, a quien se le presupone la
aspiración de llegar a Downing Street.
Exministro, abogado y padre de dos niñas, Khan ha prometido
responder a los problemas más graves de la capital, cuya población aumentó en
900.000 habitantes en ocho años para llegar a los 8,6 millones.
Entre esos problemas figuran los alquileres inaccesibles, los
transportes saturados y la contaminación.
Su elección, según el experto Tony Travers, de la London School of
Economics (LSE), es una “notable señal del cosmopolitismo” de Londres, “ciudad
mundial” donde el 30% de la población es no blanca.
La “histórica” victoria de Sadiq Khan “ilustra el rostro tolerante de
Londres”, abunda el periódico Financial Times.
“Londres ha elegido alcalde musulmán, lo que es un notable triunfo
sobre las tensiones raciales y religiosas que hunden en la inestabilidad a las
demás capitales europeas”, destaca el rotativo.
En Tooting, el anuncio de su victoria suscitó reacciones entusiastas. En
uno de los restaurantes favoritos de Khan, el Lahore Karahi, en su barrio de
Tooting, la alegría era patente. “Estamos tan contentos y orgullosos”, dijo
Malik Ahmed, un trabajador, para quien Khan “es un muy buen hombre y ha ayudado
a mucha gente. Si tienes un problema sólo hay que enviarle un e-mail”,
añadió.
En el extranjero, la noticia de su elección ocupó la portada de los
diarios paquistaníes. Varios alcaldes de grandes ciudades felicitaron a
Khan, y le expresaron el deseo de trabajar con él.
La victoria de Khan fue el hecho más destacado de las elecciones
municipales y regionales de la última pasada, seguido por la pérdida de la
mayoría absoluta de los independentistas escoceses y el debate en torno al
líder laborista Jeremy Corbyn, cuyo primer test electoral no despejó todas las
dudas.
En Escocia el partido independentista (SNP) logró una victoria relativa,
ganando 63 de los 129 escaños en juego, pero menos de los 69 logrados en 2011.
Este leve retroceso puede enfriar las reivindicaciones independentistas del
SNP, salvo que el Reino Unido vote por la salida de la Unión Europea en el
referéndum del 23 de junio.
El Labour escocés perdió 13 escaños, y se queda en 24. Mejor resultado
logra en País de Gales, con 29 escaños sobre 60, suficiente para mantenerse en
el poder.
El balance de estas elecciones será evaluado por la fracción del partido
laborista que trata de cuestionar la autoridad de Corbyn, pues aún no ha
digerido su elección a la cabeza del partido en septiembre pasado.