En el caso de los lentes de contacto que diseñó Sony, estos
tienen la capacidad de prender y apagar la cámara con tan sólo con un parpadeo.
Esto será posible gracias a que la tecnología usada puede distinguir entre un
parpadeo natural –que dura entre 0.2 y 0.4 segundos- y un parpadeo intencional
que debe tener una duración superior a 0.5 segundos para poder encender o
apagar la cámara.
Las imágenes serán almacenadas en los mismos lentes de
contacto, con la intención de facilitar su acceso y manejo. Esto significa una
diferencia con la patente presentada por Samsung, pues sus lentes envían las
imágenes a un dispositivo externo de almacenaje, por ejemplo un smartphone.
De acuerdo con Sony, todo esto será posible gracias al uso
de minúsculos sensores piezoeléctricos que tienen la capacidad de “leer” los
movimientos de los ojos del usuario, gracias a que pueden medir la presión,
aceleración, temperatura y fuerza mediante la conversión de una carga
eléctrica.
Por el momento sólo se tienen las patentes de estos lentes de
contacto y habrá que esperar algún tiempo para verlos en el mercado.