Tres días después de haberse dado a conocer el último informe del Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI) sobre los hechos en Iguala el 24 de septiembre, el director de la Agencia de Investigación Criminal de México refutó este miércoles acusaciones por parte del grupo de expertos de la CIDH, que denunció en su informe final “severas irregularidades” por parte de las autoridades durante la búsqueda de restos óseos de los 43 estudiantes de Ayotzinapa desaparecidos.
El procedimiento “fue legal, a la luz del día y atestiguada por representantes del Alto Comisionado de las Naciones Unidas así como por decenas de periodistas”, se defendió Tomás Zerón de Lucio, director en jefe de la Agencia de Investigación Criminal de la fiscalía general, durante un mensaje a medios en el que no admitió preguntas.
El funcionario negó además que se halla encontrado un hueso humano en una fecha distinta a la documentada en el reporte oficial del polémico y enigmático crimen.
La PGR concluyó que el 26 de septiembre de 2014, los 43 estudiantes de Ayotzinapa fueron atacados en la cercana Iguala por policías locales coludidos con narcotraficantes.
Los uniformados habrían entregado a los jóvenes a miembros del cártel Guerreros Unidos, quienes al confundirlos con integrantes de una banda enemiga, los asesinaron e incineraron en un basurero aledaño, para luego arrojar sus restos al río San Juan.
Las autoridades aseguraron haber hallado en la zona, el 29 de octubre de 2014, bolsas plásticas que contenían un hueso humano, que fue identificado plenamente como el de Alexander Mora, el único de los 43 estudiantes cuyos restos han sido encontrados.
Pero el domingo pasado, el Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI) que envió la Comisión Interamericana de Derechos Humanos para investigar las desapariciones, denunció “contradicciones” en la recolección de evidencia en el río.
El grupo difundió un video en el que se observa cómo el 28 de octubre, uno de los detenidos por el caso, guía a Zerón entre la maleza hasta el río San Juan. Ahí, peritos forenses hayan un hueso en el río.
El GIEI también difundió una fotografía tomada por la fiscalía general que muestra una bolsa abierta. Sobre ella, los investigadores colocaron una etiqueta con fecha del 28 de octubre.
Zerón argumentó que la fecha escrita por los investigadores es incorrecta, pero que los meta-datos de la cámara indican que la imagen fue tomada el 29 de octubre.
“La perito responsable marcó la etiqueta con fecha 28 de octubre cuando debió hacerlo con fecha 29. Esta circunstancia será revisada por los órganos internos de supervisión y control” de la fiscalía, dijo.
Tras darse a conocer la información expuesta por Zerón; los expertos dieron a conocer que ofrecerán una conferencia de prensa este jueves en el Museo de Memoria y Tolerancia de la Ciudad de México.