En disputa una de las joyas de la corona

El gobierno de la India ha comenzado una campaña
para recuperar un histórico diamante de 105,6 quilates, llamado Koh-i-Noor (Montaña de Luz), que forma parte de una corona confeccionada en 1937, que fue usada por última vez por la Reina Madre. Sin embargo, el Primer Ministro, David Cameron, declaró que el
diamante se quedaría donde está: en Gran Bretaña.

De acuerdo con The New York Times, para muchos indios la pieza simboliza el yugo colonial y tres siglos de explotación que
comenzaron con la Compañía Británica de las Indias Orientales a principios del
siglo XVII y que finalizó con la
independencia y división del país en 1947.

Pero la historia del diamante es larga y tiene diferentes versiones. Se dice que fue encontrado en las minas de Golconda, en
lo que ahora es el estado de Andhra Pradesh, y que pasó por gobernantes mongoles, persas y afganos antes de llegar a Marajá Rajit
Singh, el soberano del Reino de Skih en Punjab.

Tras la muerte del Marajá Rajit, en 1839, su
hijo de cinco años tomó posesión del reino ocasionando un vacío de poder que facilitó el control de la Compañía de las Indias Orientales sobre el reino, y la joya les fue entregada por el propio rey, explicó al periódico estadounidense Anita Anand, quien próximamente publicará un libro sobre el tema.

Gracias a un grupo de particulares que solicitó la
orden de un juez para exigir al gobierno de la India que pidiera la devolución
del diamante, el asunto salió a la luz. Y aunque los analistas ven pocas probabilidades de que los británicos
renuncien a Koh-i-Noor, el gobierno de la India espera una “solución amistosa”.