Este lunes logró despegar, después
del cuarto intento, el satélite europeo Sentinel-1B desde el puerto espacial de
Europa en Kurú, en la Guayana Francesa. El lanzamiento se produjo en un cohete Soyuz, que además lleva a bordo tres satélites pequeños CubeSats, y el satélite Microscope de la agencia espacial francesa, CNES.
El Sentinel-1B es el cuarto satélite del
programa europeo Copérnico, un ambicioso proyecto de observación de la Tierra
con el que Europa quiere invadir de datos (de distribución gratuita) el planeta
para vigilar océanos, ríos, lagos, glaciares, clima o desastres naturales y
mejorar así la gestión del medio ambiente, de acuerdo con una nota de El Mundo.
En órbita
ya se encuentran el Sentinel-1A, el 2A y el 3A, por lo que el Sentinel-1B se unirá a su gemelo y orbitarán a 180 grados de separación para proporcionar una cobertura mucho más completa
del planeta y su medio ambiente. Una vez en órbita, el satélite desplegará paneles solares para cargar sus baterías.
Ambos satélites llevan a bordo un avanzado
instrumento radar capaz de observar la superficie de la Tierra a través de las
nubes y lluvia, a cualquier hora del día.
La misión suministra
imágenes que permiten generar
puntualmente mapas con las condiciones del hielo marino para un tránsito seguro
de embarcaciones, por ejemplo, así como detectar vertidos de petróleo y
proporcionar información relativa a las mareas y los vientos.