Entre diciembre y febrero, la tasa de desempleo
de Brasil se disparó a 10.2 por ciento, según datos del gobierno, lo que ha sido comparado con el nivel alcanzado por la tasa
de desempleo en Estados Unidos en torno a la Gran Recesión en 2009.
La crisis del desempleo se agudiza luego de que la
Cámara Baja del Congreso de Brasil votó para acusar a la presidenta Dilma
Rousseff de ocultar un déficit presupuestario para ganar la reelección en 2014, y por lo cual podría ser
destituida cuando el Senado vote sobre su juicio político.
Actualmente 10 millones de
brasileños están desempleados, 3 millones más que hace un año. De acuerdo con la BBC, a casi 100 días de que inicien los juegos
olímpicos de verano en Río de Janeiro, la recesión económica y el escándalo de corrupción en el que está
involucrada la presidenta, aumentan las protestas masivas en ciudades de todo el
país.
Luego del escándalo de corrupción que también involucra a
la empresa estatal de petróleo, Petrobras, el banco central pronostica que la
economía del país disminuirá 3.5 por ciento durante este año.
Desde 2014, los fiscales brasileños
han estado arrestando a decenas de personas vinculadas con los sobornos y entre
los acusados por lavado de dinero está el exmandatario, Luiz Inácio Lula da
Silva.
En medio de todo ese escándalo, el gasto del consumidor se ha desplomado y la deuda de Brasil ha
sido degradada a territorio basura.
Por otro lado, el Senado brasileño conformó este
lunes la comisión especial que analizará el proceso de destitución de la
presidenta Dilma Rousseff, lo que podría apartarla del cargo en unas pocas
semanas.