Drogas de diseño

Creadas para imitar los efectos de las drogas comunes, los
estupefacientes de diseño tienen mayor efecto y potencia. Algunos producen
fuerza sobrenatural o inhiben el dolor, otros provocan letargo inmediato y son
altamente nocivos.

Estos narcóticos resultan más dañinos para la salud porque mezclan las
sustancias que se usan en las drogas comunes con gasolina y fósforo, por
ejemplo. Se pueden comprar de manera fácil en 400 páginas web y son más baratos
que las drogas clásicas, por lo que presentan mayor riesgo para la población.

Los cannabinoides sintéticos, conocidos en el mercado como ámbar,
spice, King Kong y K2, imitan a la marihuana, mientras que la mefedrona, una
droga alucinógena que se vende como éxtasis, simula los efectos de la heroína y
la cocaína.

En el reporte anual Nuevas Drogas en Europa 2012, publicado por el
Centro de Monitoreo Europeo para Drogas y Adicciones de la instancia policial
Europol, se estima que en el 2012 aparecieron 73 nuevas sustancias.

Los usuarios de estos narcóticos presentan episodios de paranoia
extrema, agitación, alucinaciones y fuerza fuera de lo común.

En España se tienen registradas mil 300 drogas de diseño; el Centro de
Monitorización de las Drogas de la Unión Europea informa que se están
comercializando cerca de 280, fabricadas en laboratorios clandestinos de la
India y de China.

Aunque en México se duplicó el consumo de drogas ilegales en la década
anterior, al pasar de 0.8 a 1.5 por ciento entre personas de 12 a 65 años de
edad, de acuerdo con datos de la Encuesta Nacional de Adicciones (ENA 2011),
José Ángel Prado García, director general adjunto de Operación y Patronatos del
Centro de Integración Juvenil, aseguró que en el país no se tiene registro de
ningún consumidor de drogas de diseño.