Un país puede cambiar de piel

DURANTE EL SIGLO PASADO, el número de tigres que vagaban
por la tierra declinó precipitadamente. En 1900, por ejemplo, se calculaba que
unos 100 000 tigres deambulaban por el territorio asiático, una cifra que
disminuyó 97 por ciento para 2010. Estos grandes gatos son presa principalmente
de cazadores furtivos que buscan estos animales por su piel, así como por las
distintas partes de su cuerpo que venden para su uso en la medicina tradicional
china, a pesar de que no haya una sola prueba que demuestre su valor medicinal.
La pérdida de su hábitat también ha influido, al igual que el conflicto con los
invasores humanos.

No obstante, hay una buena noticia para estos animales en
peligro de extinción: su población ha aumentado ligeramente. En 2010 se
calculaba que existían 3200 tigres en libertad. Nuevos cálculos sugieren que
actualmente hay poco menos de 3900. Este aumento se ha observado principalmente
en India, Rusia, Nepal y Bután, señala Ginette Hemley, vicepresidente de alto
nivel del Fondo Mundial para la Naturaleza, que recopiló y publicó los cálculos
de población en este mes de abril. Esta mejora ha sido impulsada por
compromisos políticos, entre ellos, una mayor aplicación de la ley contra los
cazadores furtivos y una mejor protección del hábitat de los tigres,
especialmente por parte de los países del centro y el sur de Asia que cuentan
con esos animales.

En Nepal, por ejemplo, la cantidad de tigres ha aumentado
63 por ciento en los últimos cinco años. Actualmente India tiene, por mucho, la
mayor cantidad de tigres, con una población total que se calcula en 2226,
seguida por Rusia (433), Indonesia (371), Malasia (250), Nepal (198), Tailandia
(189), Bangladés (106) y Bután (103).

“Pero no debemos confiarnos”, afirma Barney Long, del
grupo ambientalista Global Wildlife Conservation (Conservación Mundial de la
Vida Silvestre). La caza furtiva sigue siendo una “amenaza omnipresente”, y
seguirá existiendo en tanto siga habiendo demanda de los productos derivados
del tigre en países como China, añade. Aún hay mucho por hacer en los países
del sureste de Asia, entre ellos, Malasia e Indonesia, donde no se han llevado
a cabo cálculos amplios, y no todas las naciones con tigres han hecho
importantes compromisos para proteger a sus animales, afirma Hemley.

En 2010, los países con tigres, donde los animales aún
están en libertad, establecieron el objetivo de duplicar las poblaciones hasta
alcanzar más de 6000 ejemplares para 2022, el segundo año del tigre según el
calendario chino. “Aún tenemos mucho por hacer” para alcanzar esa meta, remata
Hemley.

Fuentes: WWF, estudios nacionales en países donde habitan
los tigres.

Publicado en cooperación con Newsweek/ Published in cooperation with Newsweek