Agenda semanal de discos

Varios Artistas

We Love Disney (Latino)

Universal Music, 2016

Cuando uno realiza un experimento debe estar plenamente
consciente de que las cosas pueden no salir bien. Veamos: reúne a un grupo de
intérpretes latinos, sean estrellas o no, y escoge un puñado de hits musicales
de las películas de Disney. De eso se trata “We Love Disney”
(Latino), un disco de esos con los que las compañías disqueras intentan superar
su falta de ventas. Sanz bien; Alejandro Fernández y su hija, fatales; Esteman,
Caloncho y Mon Laferte, soberbios en “Todos quieren ser gatos jazz”; Eros
Ramazotti (¿todavía vive?) mediocre tirándole a malo; Julión Álvarez… ¡socorro!
Y el resto va por ahí. Eso es lo que ocurre cuando haces experimentos.

Ace Frehley

Origins Vol. 1

Entertaintment One U.S., 2016

Es difícil querer redimirte como un músico respetable
cuando la banda en la que tocaste toda tu vida se llama Kiss. Pero debe ser
mucho peor cuando verdaderamente eres un buen músico, como lo es Ace Frehley,
en otro tiempo Spaceman. “Origins Vol. 1” es un álbum de covers con
los que Frehley pretende revelar sus raíces, así como los músicos y bandas que
más influyeron en él. Comparte créditos en algunos temas con Lita Ford, su
excompañero Paul Stanley, Slash, John 5, y Mike McCready. Y sí, duda no cabe,
Ace Frehley es un extraordinario guitarrista que cometió el pecado de
pertenecer a Kiss.

Woodkid

Desierto (Original Motion Picture Soundtrack)

CG Cinema, 2016

Yoann Lemoine, el verdadero nombre de Woodkid, es un
artista multidisciplinario que ha ejercido como director de videos musicales
(ha trabajado con Katy Perry, Rihanna, Taylor Swift, Lana Del Rey, John Legend
y Moby, entre otros) diseñador gráfico y cantautor. Al día de hoy tiene un par
de EP (“Iron” y “Run Boy Run”) y un larga duración (“The
Golden Age”). Quizá por ello Jonás Cuarón le echo el ojo para que fuese él
quien compusiera la banda sonora de la película “Desierto”, que se
estrenó en el país el pasado fin de semana. Música incidental, ciertamente, que
sacude el alma y que prueba que Woodkid es un artista extraordinario.