Casas Grandes.- Enemistades, invasiones,
enfrentamientos armados y desapariciones han sido
sólo algunas de las consecuencias que el conflicto
por tierras, entre ejidatarios y pequeños propietarios,
ha dejado a lo largo de casi 90 años en este
municipio, ubicado en el noroeste de Chihuahua.
Los huertos de durazno y de nogal y la alfalfa a ras
de suelo, han sido testigos de los “roces” que han
ido más allá de una simple discusión.
De acuerdo con Javier Jurado, miembro de la
agrupación ejidal, “hace alrededor de 5 años el
Tribunal Agrario entregó un predio llamado “La
Victoria” y eso generó un enfrentamiento a balazos;
el tribunal estaba restituyendo ese terreno al ejido,
pero no siempre se tiene contentos a todos”.
Otros ejemplos, dice, “es la desaparición de un
comisario ejidal hace 2 años y de quien nunca
hemos vuelto a saber nada; se tiene la sospecha
que fue a causa de la tierra, aunque no hay
seguridad, creemos que esa es una posible línea de
investigación”.
Aunado a lo anterior, indica, ha habido enemistades
que han traspasado los años, “muchos compañeros
no podían ni siquiera convivir con los de la
contraparte, por eso creímos que ya era tiempo de
llegar a un acuerdo.
Según archivos históricos, la fundación de la ciudad
de Nuevo Casa Grandes, sobre terrenos ejidales,
fue la pauta para que durante décadas los grupos
antagónicos mantuvieran roces que subieron de tono
y llegaron a las consecuencias antes mencionadas.
Hoy día, se ha logrado una negociación a través del
cual se restituyó un predio al ejido y otros a los
particulares, por los cuales el Gobierno Federal
pagará 150 millones de pesos que se distribuirán
entre 515 ejidatarios.
Jurado Rodríguez, quien forma parte de la Comisión
negociadora, explica que el problema prevalecía
desde 1927 y fue hasta hace 8 años, cuando “los
ejidatarios nos pusimos de acuerdo en terminar con
él y no andar peleando entre los compañeros, los
pequeños propietarios eran amigos y conocidos de
nosotros. Acordamos tratar de negociar y que el
gobierno resolviera el problema porque ellos,
también eran dueños de esas tierras, ya que muchos
las compraron y otros heredaron”.
Los 150 millones aportados por el Gobierno Federal,
señala, es una contraprestación por las tierras que
quedaron en manos de los pequeños propietarios
como en una suerte de liquidación por las mismas.
“Somos 515 ejidatarios y había un grupo minoritario
que no quería arreglar pero, dentro del acuerdo
también se quedó para el ejido un predio de los que
estaban en disputa. Es un terreno de 800 hectáreas
ubicado en la entrada desde chihuahua. Ese se va a
urbanizar para tener una reserva territorial”.
En cuanto a los pequeños propietarios, el
entrevistado dice que “son menos en número
efectivamente, pero algunos tienen una gran
cantidad de hectáreas –hasta 100- mientras que los
ejidatarios no; algunos tienen desde 2, 3, 10 o 20
hectáreas, hay muy pocos que tengan cien. Hay
mucha diferencia en eso”.
Indica que cuando el ejido se repartió “la ley dijo:
ustedes van a estar pobres siempre porque nomás
les dio derecho a 20 hectáreas y eso no es suficiente
para darle de comer, vestir y educar a la familia. La
agricultura tiene que ser a gran escala, en buena
cantidad porque de lo contrario no funciona”.
NOTA DE APOYO
Historia del Ejido Casas Grandes
se remonta a finales del siglo XVIII
De acuerdo con archivos históricos, del Instituto
Nacional para el Federalismo y el Desarrollo
Municipal, INAFED, la historia del Ejido Casas
Grandes se remonta a finales del siglo XVIII cuando,
Teodoro de Croix, Comandante General de las
Provincias Internas, le otorgó la categoría de Villa y
le concedió 112 mil hectáreas de terreno el 15 de
noviembre de 1778.
“Los libros dicen que el Caballero de Croix entregó
la tierra a pobladores de Casas Grandes y Nuevo
Casas Grandes se fundó después, con la llegada del
ferrocarril a finales de 1800, es decir casi cien años
más tarde. Alrededor de la estación, empezaron a
construirse casas y comercios y el poblado creció
sobre las tierras ejidales. Incluso el fundo legal de
Casas Grandes, Nuevo Casas Grandes, Colonia
Juárez y Colonia Dublan están dentro del ejido”,
señala Javier Jurado.
Explica que después del nacimiento y desarrollo de
Nuevo Casas Grandes, “en 1927 se restituyeron
algunas tierras al ejido, fueron 71 mil hectáreas pero
quedaron pendientes 41 mil que dieron pie al
problema.
La conformación del ejido, indica, es un cuadrado
compuesto por las 112 mil hectáreas. “El punto
noroeste se ubica detrás del cerro “El Pajarito”, en
“La Escondida” es el noreste, en la salida hacia
Chihuahua está el sureste y la subida a la sierra
madre occidental el suroeste. Son los 4 puntos que
se tomaban en cuenta y que a partir de la iglesia de
Casas Grandes era 4 leguas para cada lado”.
Agrega que De Croix formó cuatro villas en la región
con la intención de combatir a los Apaches, ubicadas
éstas en Janos, Galeana, Namiquipa y Casas
Grandes. “Era como forma runa línea para enfrentar
a los indios”.
En corto…
El conflicto data de 1927
Los ejidatarios exigían la propiedad de los
terrenos en los que fue edificada la población
de NCG
La ley les dio la razón por lo que les
correspondía una indemnización ya que era
imposible que se ejecutara la reposición de la
superficie.
La indeminización fue de 150 millones de pesos
La superficie en conflicto era de 40 mil 282
hectáreas, 75 centiáreas y 65.326 áreas
De los predios en cuestión, tres se regresaron a
la pequeña propiedad y uno al ejido en la última
negociación