Luego de que la jueza especializada en adolescentes
infractores, Perla Guadalupe Ruiz González, diera la
orden de que el menor de 15 años, Jorge Eduardo,
fuera internado en un centro de salud mental para que
reciba tratamiento, tras haber participado en la muerte
de Christopher de seis años el pasado 14 de mayo del
2015, se dio a conocer que no hay dónde atenderlo.
El subdirector del Centro de Salud Mental (Cesame)
de la Secretaría de Salud de Chihuahua, Luis Márquez
Romero, informó que en este hospital sólo se atienden
adultos y que no se cuenta con una casa hogar o
albergue ni para adultos ni para niños, situación que ya
se ha expuesto ante la Secretaría de Salud,
dependencia que analiza el caso.
El especialista dijo desconocer dónde y cómo se
atienden a los niños con enfermedades mentales en
Chihuahua.
Por su parte, Alejandrina Saucedo, vocera del Centro
de Readaptación Social (Cereso) del Estado, informó
que para el caso de los adultos enfermos mentales que
cometen delitos graves como violaciones u homicidio,
se cuenta con una área de no culpables para atenderlos;
sin embargo, dijo desconocer si hay un espacio
también para niños que cometen delitos graves por
causas propias a enfermedades mentales.
Agregó que “conforme al artículo 59 del Código Penal
del Estado de Chihuahua, en relación a los sujetos
considerados legalmente como inimputables, éstos
deberán ser internados en la institución
correspondiente para su tratamiento durante el tiempo
que se estime necesario para su cuidado y control,
razón por la que la Fiscalía General del Estado, a
través de la Fiscalía Especializada en Ejecución de
Penas y Medidas Judiciales creó esta área’’.
Actualmente se atienden a los enfermos mentales que
han cometido homicidios o violaciones en el Centro de
Reinserción Social número dos de la capital del
estado.
El área tiene 52 internos, lo que representa el 7.4 del
total de la población del Cereso, los cuales reciben
tratamiento especializado para compurgar su
sentencia, desde atención psicólogica a fin de que
tengan un desarrollo intelectual y físico, además de la
consulta psiquiátrica para el control de medicamentos.
“En caso de personas con desarrollo intelectual
retardado o trastorno mental, la medida de seguridad
tendrá carácter terapéutico en un lugar adecuado para
su aplicación”.
Esta área fue creada en el 2012, derivado de la
necesidad de contar con un sitio especializado en el
tratamiento de estas personas. Y es que anteriormente
el tratamiento era nulo, pues convivían con la
población en general, siendo vulnerables a abusos.
Actualmente en esta área el 46 por ciento de estos
internos se encuentra por el delito de homicidio,
mientras que el 11 por ciento se encuentra por
violación y el siete por ciento por robo.
Cabe recordar que la titular del departamento de
Trabajo Social de la Dirección de Seguridad Pública
Municipal, María del Socorro Roacho Delgadillo,
desde hace más de 10 años, de manera reiterada, se ha
pronunciado públicamente sobre la necesidad urgente
de crear una casa hogar para enfermos mentales.
Los enfermos mentales deambulan por las calles,
expuestos a agresiones y abusos; abandonados por sus
familias y que en algunos casos, son violentos; sin
embargo, nunca se le ha escuchado a Roacho
Delgadillo y el problema de no tener a dónde enviarlos
existe desde hace décadas, según lo ha expuesto la
funcionaria.