Con el encendido de la llama olímpica hoy
en la ciudad griega de Olimpia da inicio la cuenta regresiva para la celebración
de los Juegos Olímpicos que se llevarán a cabo en Río de Janeiro en agosto.
Tras el encendido del fuego, la antorcha oficial de Río 2016
pasará unos días en Grecia, visitará la emblemática ciudad de Maratón, que dio
origen a la carrera de larga distancia que se corre en el último día de los
Juegos Olímpicos actuales, y también pasará por Atenas en un campamento de
refugiados e inmigrantes, de acuerdo con el Comité Olímpico Internacional
(COI).
Luego
viajará en avión a la próxima sede olímpica y el próximo 3 de mayo llegará a
Brasilia, la capital de Brasil, para visitar el Palacio de Gobierno.La antorcha olímpica recorrerá todos
los estadios brasileños durante noventa días, hasta el encendido del pebetero
olímpico en la ceremonia de apertura de los Juegos Río 2016 el 5 de agosto en
el estadio Maracaná.
La ceremonia propone una
conexión entre los Juegos de la Antigüedad, nacidos en Olimpia en el 776 a.C. y
los Juegos de la Modernidad, que en esta edición se realizarán en Río de
Janeiro. En la Grecia antigua, la llama recorría las ciudades anunciando una tregua
en las guerras para que los competidores pudieran desplazarse a Olimpia.
En
la Era Moderna, la llama Olímpica representa el espíritu de paz, unión y
amistad. Los griegos de la antigüedad consideraban al fuego como un elemento
divino. La llama quedaba expuesta en la entrada de los principales templos,
como el de Olimpia, que era la sede de los Juegos Olímpicos de aquella época, y
se encendía con los rayos del sol usando un “skaphia” (un espejo
cóncavo).