Cae otro avión en Costa Rica; muere piloto de esta ciudad

A menos de una semana de que dos pilotos originarios de Hidalgo del Parral, fallecieron en el
desplome de un avión tipo Cessna en la frontera norte de Costa Rica con Nicaragua, la cual iba
cargada con droga, el pasado martes se volvió a presentar un accidente similar, cuando un avión
monomotor se desplomó en Puerto Jiménez de Golfito, en el Pacífico Sur, dentro del país
caribeño.
El piloto de la aeronave fue identificado como Óscar Omar González Castillo de 55 años,
originario de la ciudad de Chihuahua y con domicilio en la colonia Panamericana.
Según medios de comunicación costarricenses, el Ministerio de Seguridad Pública de aquel
país, recibió una alerta anónima sobre una avioneta que intentó aterrizar pero luego se estrelló
en el océano.
Personal del Servicio Nacional de Guardacostas se desplazó a playa Carate y dos kilómetros
mar adentro hallaron los restos de la aeronave y el cuerpo del piloto originario de esta capital.
Entre sus pertenencias, la policía encontró pesos mexicanos y un periódico.
Simultáneamente, la policía ubicó en San Lázaro de Puerto Jiménez un vehículo Isuzu Trooper
abandonado, cargado con 18 pacas de cocaína, con un peso de 353 kilos, que al parecer se iban
a cargar en la avioneta siniestrada, misma que iba a trasladarse luego a Guatemala.
Gustavo Mata, Ministro de Seguridad, informó que se trataban de 352 kilogramos del alcaloide,
que al parecer iban como destino final hacía los Estados Unidos. El vehículo abandonado
estaba cerca de una pista de aterrizaje clandestina de cemento.
Cabe mencionar que el pasado jueves 7 de abril, un avión tipo Cessna similar, que llevaba 50
kilos de cocaína, cayó y se incendió en Nosara de Nicoya, Guanacaste. En la frontera norte de
Costa Rica límites con Nicaragua.
En esa accidente, los dos pilotos ocupantes de la aeronave murieron calcinados. Además, las
autoridades encontraron 60 kilos de cocaína en una pista clandestina ubicada a un kilómetro de
distancia del lugar del accidente, fajos de miles de dólares, armas y equipos de
radiocomunicación.
Las investigaciones indican que las aeronaves que se dedican al tráfico de drogas, acostumbran
a volar bajo (152 metros de altura) y apagan el sistema de localización conocido como
transponder, para evitar ser detectadas por los radares comerciales.
Luego de que una avioneta se estrellara este martes en el sector de Puerto Jiménez en Golfito,
las investigaciones iniciaron en torno a que presuntamente estaría ligada a cárteles mexicanos,
reportó un artículo del Diario Extra.
Preliminarmente se presume que el piloto Óscar Omar González se acercaba a una pista
clandestina de cemento por el cargamento de cocaína, que de acuerdo con las autoridades era
de 352 kilos, sin embargo no llegó, presumiblemente porque se le acabó el combustible y se
quedó a mil metros de aterrizar, el aparato cayó al océano.
Óscar Omar González Castillo, de 55 años, vestía camiseta blanca, camisa manga larga,
pantalón azul y una faja negra, sufrió múltiples fracturas y quemaduras. Su cuerpo fue
rescatado del mar y y llevado a las instalaciones forenses para la práctica de la necropsia y su
legal identificación.