Bodas igualitarias

Luego de muchas batallas, en el año 2000 Holanda fue el primer país del mundo en aprobar la unión entre personas del mismo sexo. Poco a poco, otros países se sumaron a la lista, y con la reciente adición de Colombia ya suman 24.

En América Latina, Argentina, Uruguay, México y Brasil también están a la vanguardia y consideran legales las uniones civiles entre personas de un mismo sexo.

En el caso particular de México, el 21 de diciembre de 2009 la Asamblea Legislativa (ALDF) aprobó la legalización del matrimonio homosexual. El proyecto de ley modificó la definición de matrimonio en el Código Civil del DF, por lo que pasó de ser la “unión libre entre un hombre y una mujer”, a la “unión libre de dos personas”.

La reforma fue publicada en la Gaceta del Distrito Federal el 29 de diciembre de aquel año y entró en vigor en marzo de 2010. A partir de entonces, el matrimonio entre personas del mismo sexo es lícito en la Ciudad de México y puede ser reconocido en el resto de la República Mexicana.

De igual manera, en junio de 2015, la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) determinó que es inconstitucional y discriminatorio cualquier código civil en el país que establezca que el matrimonio solo sea la unión entre un hombre y una mujer, con el fin procrear.

Hasta hoy, la Ciudad de México, Coahuila y Quintana han reconocido las bodas entre homosexuales. Y pese a los avances, la batalla por los derechos de los homosexuales no se termina. De hecho, fue a raíz de la negativa de un juez en el estado de Colima que la Suprema Corte se expresó sobre la materia en las últimas semanas.

A partir de marzo de 2010, cuando las mujeres Lol Kin Castañeda y Judith Vázquez se casaron en la capital mexicana –primera ciudad en América Latina en aprobar las bodas gay–, más de 5 mil parejas han celebrado su unión legal en dicho territorio.