Este jueves inician los trabajos de perforación en el cráter Chicxulub, ubicado a 40 kilómetros de Mérida, donde hace más de 66 millones de años cayó un meteorito que acabó con toda la vida que había sobre la tierra en ese entonces, entre las especies que se extinguieron destacan los dinosaurios.
El proyecto de investigación es coordinado por el geofísico mexicano Jaime Urrutia Fucugauchi y en él trabajan, además, doce investigadores internacionales.
El equipo de investigación anunció en una conferencia de prensa, que el estudio no tendrá ningún impacto ambiental y que cuenta con todos los permisos de las instancias gubernamentales implicadas, como la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) y la Secretaría de Desarrollo Urbano y Medio Ambiente (Seduma) de Yucatán, para realizarla.
La perforación se lleva a cabo en una plataforma parecida a las de extracción del petróleo instalada 30 kilómetros mar adentro. Es la primera vez que se investiga el área marina del cráter Chicxulub que tiene alrededor de 180 kilómetros de diámetro.
Con un presupuesto de 10 millones de dólares y un equipo interdisciplinario liderado por la Universidad de Austin, el Imperial College de Londres y la Universidad Nacional Autónoma de México, la investigación, que durará ocho semanas, podría revelar los secretos que resguarda este cráter.