El anchorman de la cadena estadounidense Univisión, Jorge Ramos, visitó México y este martes en la Universidad Iberoamericana (UIA) puso negritas sobre algunos temas que afectan al país: la corrupción en el gobierno, la violencia y la grave situación que atraviesa el periodismo en el país.
Ante un abarrotado auditorio en la UIA -donde Ramos fue estudiante de la carrera de Comunicación hace más de 30 años- el periodista mexicano aseguró que el periodismo debe ser ejercido por personas valientes y rebeldes ante el poder.
“La principal función social del periodista es cuestionar a los que tienen el poder”, y considera que quienes ejercen la profesión deben mantenerse alejados del llamado “círculo rojo”.
“Si como periodista te acercas mucho al ‘circulo rojo’ del poder, esto puede ser muy peligroso… ese círculo en donde se va con el presidente o sus secretarios al bautizo o a la boda no es en el que deben moverse los periodistas éticos”, señaló quien ha realizado espinosas entrevistas a expresidentes como Carlos Salinas de Gortari.
Sobre esta, Ramos profundiza y menciona uno de los capítulos de su nuevo libro titulado “Sin Miedo”, en el que se refiere a Salinas como “el villano favorito”:
“Para ‘doblar’ a un presidente o funcionario público en una entrevista, basta con preguntarle “cuánto dinero tiene”. Ya que las fortunas que ostentan no se pueden explicar con los salarios que reciben como funcionarios públicos”, asegura.
En el video de la entrevista, se observa a un Carlos Salinas incómodo tras el cuestionamiento de Ramos sobre su fortuna. mientras su postura corporal cambia radicalmente de una posición relajada a una desafiante, echando el cuerpo hacia el frente mientras trastabilla tras la pregunta del periodista.
Apenas termina el pasaje de su entrevista, Ramos vuelve la vista a su auditorio y suelta categórico: “como periodistas nos corresponde hacer las preguntas difíciles, bajo la premisa de la entrevista como guerra y las preguntas como armas”.
El “histórico” baño de la Ibero
Si bien Jorge Ramos tenía más de 30 años de no visitar la Ibero tras haberse graduado de la institución liderada por jesuitas, donde asegura tuvo la fortuna de encontrarse con su madre en los pasillos, ya que ella, en un acto de rebeldía contra su padre, decidió entrar a cursos en la misma universidad donde en aquellos años estudiaba su hijo.
“La primer rebelde que conocí en mi vida fue mi mamá, quien decidió estudiar en la ibero al mismo tiempo que yo, así que imagínense lo que era encontrarme con mi madre en los pasillos de la universidad”, dijo Jorge Ramos, ante un público de alumnos y docentes, entre los que se encontraba la mamá del periodista y a quien bajó a besar en medio de aplausos.
Aprovechando la fraternidad del momento y una atmósfera de añoranza por aquellos años, Ramos no dudó en soltar un dardo enveneado con dirección a Los Pinos.
“Lo primero que hice al llegar a la Ibero fue visitar un lugar histórico: el baño donde se había escondido Peña Nieto” en lo que marcó el inicio del movimiento estudiantil #YoSoy132 en aquella breve “primavera mexicana” durante el proceso electoral que se marchitó con la llegada de EPN a la presidencia.
“Ustedes cuando se enfrentan a Enrique Peña Nieto, desnudan al personaje que en realidad es: un presidente que ha decidido esconderse ante la adversidad”.
Y entonces, alargó el señalamiento: “es un presidente que ante los grandes retos de México –la casa blanca de las lomas, los 43 normalistas desaparecidos de Ayotzinapa, los miles de muertos en el gobierno que quizá sea el más violento en la historia del país, los dichos de Trump – ha decidido guardar silencio.
La crítica no se detiene ahí, y en su estilo directo, afirma: “Peña Nieto en toda su gestión no ha dado una sola conferencia de prensa a periodistas, es el candidato que no estaba preparado para ser presidente, se le improvisó como presidente”.
Imperdondable silencio frente a Trump
Ramos da un dato que resulta incomprensible dada la dimensión del problema: “A Donald Trump, Peña Nieto tardó 265 días en responder públicamente”.
“Cuando Trump sale a decir que los mexicanos somos violadores, criminales o narcos, sabemos perfectamente que es un estúpido y que había que enfrentarlo, pero nadie lo está haciendo. El gobierno de México no lo está haciendo”, critica Ramos, quien asegura, no se vislumbró la dimensión real del problema que significaría la candidatura del magnate de la Quinta Avenida.
“Si bien lo peor que te pueden hacer en México es que ignoren, tontamente creyeron que ignorando a Trump iba a pasar, no pasó y posiblemente sea presidente de EE.UU”, lamentó el periodista.
“Trump vende odio, discriminación y racismo… no hay nada peor que están frente a estos personajes y no atreverse a cuestionarlos, me parece que la valentía es algo muy necesario en México que no veo en estos momentos… Brasil, Guatemala, Argentina, Venezuela, Bolivia… están poniendo el ejemplo, pero aquí en México no podemos tener nuestra propia primavera”, señaló ante un auditorio atento a sus palabras y a las redes sociales, donde comenzaba a posicionar su nombre como tendencia en Twitter.
“Enemigos del poder”
Para Jorge Ramos, el periodismo es un destino, una forma de equilibrar las cosas y una obligación para hablar con “los de abajo”.
“Debemos tomar partido ya que la neutralidad ayuda a los opresores, si no lo hacemos somos cobardes, y como periodistas, debemos hacerlo básicamente en 6 áreas: violencia, racismo, corrupción, derechos humanos, dictaduras y mentiras públicas”, señala.
“Si hay que decidir como periodista, está claro que es mejor ser enemigo que amigo de alguien en el poder… Lo peor que le puede ocurrir a un periodista es que hable y no le crean, si se nos olvida que tenemos que enfrentar al poder, no estamos haciendo periodismo”, asegura quien ha tenido frente a si a personajes como Hugo Chávez, Barack Obama… o Donald Trump
Par Ramos es necesario entender la entrevista como una “guerra” y las preguntas como armas, “es saber con qué preguntas se va a doblar tu entrevistado, y pensar que si tu no haces una pregunta nadie más la hará y que no volverás a ver a quien tienes enfrente”, y enfatiza que el primer paso es perder el miedo.
“Si sabemos que al final vamos a ganar por encima de lo que ocurre, tenemos una gran ventaja; creo es importante no perderlo de vista.
Ante jóvenes que probablmente llegarán a ocupar puestos en diversos espacios de los medios de información, Ramos se mostró confidente y expresó que la indignación mexicana vive en las redes sociales, y que pese a los gestos de inconformidad, cree que México tendrá su primavera hasta 2018, quizá con algún candidato independiente.
“Yo también vengo de los ‘gallineros’ de la Ibero, hablen, usen la voz, si tienen un mensaje de rebeldía úsalo y te puedes convertir en influencer de tu sociedad… esas voces no saben cómo les jode, cuando ustedes dicen cosas, ellos tienen un equipo maravilloso de troles, váyanse contra ellos”, soltó el periodista, provocando aplausos en racimos.
Rebeldía, una obligación
La lección principal que Ramos ha obtenido del periodismo a través de las entrevistas que ha realizado a diversos personajes mundiales es que “los rebeldes es que están dispuestos a dar su vida por una causa, y eso les da una dignidad que ha perdido mucho la gente de a pie”, afirmó el periodista afincado en Miami,
“Los zapatistas tuvieron el valor de demostrar que México era algo mucho más complejo de lo que se pensaba… pueden estar de acuerdo o no con el exsubcomandante Marcos, pero él estaba convencido de su causa y estaba dispuesto a dar su vida por ella”, reconoció Ramos.
Sobre México, el periodista latino más seguido en Estados Unidos, afirmó que reconoce la valentía de los comunicadores que buscan la verdad en lugares como Veracruz o Chiapas, donde tienen que enfrentarse a gobernadores autoritarios o narcotraficantes.
“Qué facil para mi es venir a hablar de periodismo a México siendo un periodista en Estados Unidos, me cuestionan, y quizá tengan razón. No hay nada más peligroso que ser periodista en Veracruz o Chiapas y enfrentarse a gobernadores o narcos, así que, definitivamente, México es uno de los países más peligrosos, ya que el gobierno deja desprotegidos a los comunicadores, no hay nada más peligroso que ser periodista en provincia. Lo que puedo hacer desde mi trinchera es darle voz a estos casos cuando tengo oportunidad de hacerlo”, reconoció.
“En EE. UU he discutido con Obama sobre asuntos sumamente delicados como las miles de deportaciones y la reforma migratoria, sin embargo, él me sigue invitando a la Casa Blanca, yo salgo a la calle y no pasa absolutamente nada… en México no, esa es la gran diferencia”, aseguró Ramos, quien reconocer estar en una trinchera privilegiada desde la que asegura hace su labor “para defender a los periodistas mexicanos”.
Y es que para Ramos, si algo como la investigación de la Casa Blanca de Peña Nieto comandada por Carmen Aristegui hubiera ocurrido en EE. UU, las cosas habrían sido diferentes.
“Cuando les cuento sobre este caso a mis colegas en EE. UU, no me lo pueden creer, ya que allá esta investigación habría ganado un Pulitzer en lugar de haber significado que un grupo de grandes periodistas perdiera su trabajo”.
Como si el escaso tiempo que le resta para abordar su avión de vuelta a Miami no fuera impedimento, Ramos continúa marcando los contrastes que separan el abismo en libertad de prensa y derechos humanos entre México y Estados Unidos.
“Aquí no hay rendición de cuentas de absolutamente nada, cómo es posible que Virgilio Andrade diga que la corrupción es algo cultural, en todo caso, en México, esta es una cuestión gubernamental… Cuando veo Ayotzinapa, la corrupción, los miles de muertos, me pregunto, ¿dónde está la sociedad mexicana? Creo que hay muchos valientes frustrados por la situación del país, aquí en este auditorio estoy seguro que hay varios, y no dudo que pronto habrá un cambio”, cerró Ramos.