En
los últimos siete días el señor Ignacio Báez Ramírez, caminó más de 200
kilómetros desde Ciudad Serdán, Puebla hasta la capital del país para
agradecer a la virgen de Guadalupe un año más de vida.
Tal manda, la ha cumplido cabalmente en los últimos diez años junto con otras cuarenta personas de dicha localidad.
El
cansancio y los dolores en sus pies pasaron a segundo término, pues
según nacho, como le dicen, lo importante es agradecer a la morenita del
Tepeyac.
Entre
porras y a ritmo de mariachi, más de 300 pobladores de Santa María
Coatepec de San Salvador El Seco, también llegaron a la basílica
cargando una imagen en relieve de tres metros de altura y un peso de 400
kilos aproximadamente.
Tal
congregación, pidió a la virgen María por los migrantes, quienes
financiaron parte de los 15 mil pesos que costó la imagen antes
mencionada, la cual, consistía en una estructura de madera con pasto
especial y un óleo decorado con flores de la región.
En
esta peregrinación anual que organiza la Arquidiócesis de Puebla a la
basílica de Guadalupe, fueron diversas las peticiones como la señora
Mercedes Salgado de San Martín Texmelucan quien, al borde de las
lagrimas, acudió hasta el altar para orar por su hijo, quien sufrió un
accidente en Estados Unidos y a su nuera, de la impresión, se le
paralizó parte de su rostro.
A
pesar de que en esta ocasión se notó una reducción considerable de
feligreses por la crisis económica y por el cambio de fecha de febrero a
abril, los poblanos no olvidan a la virgencita, como fue el caso de 60pobladores de Atempan.
Este
grupo de personas era encabezado por un trío de músicos quienes
entonaron la tradicional “Guadalupana” pero en su lengua materna como es
el Náhuatl.
Con información de Puntual