Si bien la anorexia y la bulimia son los trastornos alimenticios
más conocidos, no son los únicos que pueden afectar a las personas. Estas son
las características de algunos de estos padecimientos. Si conoces a alguien que
presente los síntomas, se recomienda buscar ayuda profesional.
Ortorexia
Las personas que padecen este trastornos presentan una
obsesión por consumir solamente productos sanos –o que ellos consideran sanos-.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que la ortorexia afecta al 28%
de la población de los países occidentales.

Drunkorexia
El mayor porcentaje de pacientes con drunkorexia se
encuentra en la población de 15 a 21 años. Consiste en dejar de comer con el
fin de contrarrestar la cantidad de calorías que se ingieren al tomar bebidas
alcohólicas, sobre todo en fin de semana.
Potomanía
Es una obsesión por beber agua en grandes cantidades, generalmente
más de cuatro litros. En muchos casos este trastorno está asociado con la
anorexia o la bulimia, pues muchos de los pacientes ingieren mucha agua para
llenar su estómago y evitar la sensación de hambre.
Vigorexia
Se presenta con mayor frecuencia en hombres (80%). Consiste
en una obsesión por tener un cuerpo musculoso, por lo cual la práctica de
ejercicio durante muchas horas es una de las principales características. El
consumo desmedido de suplementos proteicos y anabolizantes también es común
entre las personas que viven con vigorexia.

Permarexia
Quienes padecen este trastorno alimenticio siguen dietas
todo el tiempo, sobre todo aquellas conocidas como “dietas milagro” sin ningún
tipo de supervisión médica, garantía de que funcionen o una evaluación previa de
su complexión –peso, índice de masa muscular, etc.- por lo que ponen en riesgo
su salud.
Pregorexia
Este padecimiento afecta a mujeres embarazadas que tienen
un gran temor a subir de peso. Uno de los principales síntomas es la privación
de alimentos, lo cual supone un gran riesgo para la salud de la madre y el
bebé.
