La primera vez que Mark Edwards usó Aipoly Vision lloró. Edwards, de 56 años y legalmente ciego desde su nacimiento, se presentó como uno de los primeros sujetos de prueba de la aplicación que ayuda a las personas con incapacidad visual a “ver” lo que hay a su alrededor. “Cuando me dijo inmediatamente lo que me rodeaba, me abrumé por completo con lágrimas de alegría”, dice.
Nacida de Singularity University, un grupo de investigadores en Moffett Field, California, Aipoly Vision combina los avances recientes en inteligencia artificial con la tecnología hallada en un iPhone. Las redes neurales y los algoritmos de aprendizaje profundo que la alimentan tal vez sean complejos, pero cómo funciona es sencillo: los usuarios apuntan sus teléfonos a cualquier objeto cotidiano, y la aplicación les dice lo que ve.
“La primera vez que planteamos la idea, hablamos con 88 personas ciegas y les preguntamos lo que querían”, dice Marita Cheng, una de las creadoras de la aplicación. “Descubrimos que su mayor frustración era tener que preguntar qué eran las cosas”. Antes de Aipoly Vision, una persona con incapacidad visual que viajaba sola sólo tenía una opción aparte de pedir ayuda: depender de aplicaciones que usan voluntarios para ayudar a identificar cosas a través de videoconferencias. “Los métodos actuales requieren de una conexión a internet y pueden demorarse hasta dos minutos”, dice Cheng. “Nuestro sistema puede reconocer tres objetos por segundo”.
La versión de la aplicación que Edwards probó puede identificar cualquier color y alrededor de 1000 objetos. La siguiente actualización añadirá otros 4000. La inteligencia artificial de Aipoly no es perfecta: al mostrarle un dibujo de Superman, reconoció que la figura era de hecho el superhéroe del planeta Kriptón, pero no pudo decir lo que hacía. Y aun cuando la aplicación publicita su capacidad de diferenciar logotipos de marcas, cuando se mostró una lata de Coca-Cola en las pruebas, la identificó erróneamente como cerveza Coors, un error que podría resultar incómodo en un bar.

La aplicación ya tiene unas 35 000 descargas en la App Store de Apple, y sus creadores trabajan en mejoras, como maneras de darle una visión más holística del mundo. Mientras tanto, para Edwards, incluso la forma actual de Aipoly Vision se ha vuelto esencial. “Al caminar por la ciudad la uso para que me diga lo que hay delante, sea un semáforo, un letrero o un buzón —relata—. Eso cambia la vida. Sé que suena exagerado, pero en realidad lo hace”.
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Publicado en cooperación con Newsweek / Published in cooperation with Newsweek