Detienen a octavo policía por desaparición de jóvenes en Veracruz

Autoridades mexicanas detuvieron a un octavo policía por la desaparición en marzo de tres jóvenes en Veracruz, estado donde otros cinco chicos fueron víctimas de desaparición forzada en enero pasado, informó este martes la fiscalía local.

En este nuevo caso, ocurrido el 19 de marzo en el municipio de Papantla, “los señalamientos directos son en contra de policías municipales que presuntamente subieron a tres jóvenes a las patrullas”, indicó la fiscalía de Veracruz, que precisa que “sólo los familiares de dos de las víctimas han interpuesto denuncia formal”.

Las denuncias fueron interpuestas al día siguiente de los hechos, pero agentes de la fiscalía estatal llegaron a Papantla nueve días después para investigar a 41 de los 180 policías que hay en este municipio del norte de Veracruz.

La fiscalía anunció el lunes la detención de siete de los uniformados por este caso, entre ellos un jefe policial. Pero otro policía municipal fue detenido más tarde, con lo que suman ocho uniformados arrestados, dijo este martes la fiscalía de Veracruz en un comunicado.

El día que desaparecieron, Luis Humberto Morales Santiago (19 años), Uriel Pérez Cruz (18 años) y otro amigo (cuyos familiares no presentaron denuncia formal), llegaron a bordo de un automóvil a la casa de la novia de Uriel.

Según Blanca Ninfa Cruz, madre de Pérez Cruz, ese día su hijo había consumido alcohol y discutió con su novia. “Se presume que un vecino llamó a la patrulla”, dijo la mujer a Radio Fórmula.

La detención sucedió luego de una persecución en la que los policías dispararon contra el automóvil de los chicos, pinchando las llantas del coche.

Ninfa Cruz señaló que al día siguiente de que su hijo desapareció, ella y sus familiares vieron al tercer joven involucrado afuera de su domicilio y que lo informaron a la policía, pero que cuando fue buscado por las autoridades para ser interrogado éste había huido.

Otro caso similar despertó recientemente la indignación en Tierra Blanca, un peligroso pueblo al su del estado, donde cinco chicos, entre ellos una joven de 16 años, desparecieron el 11 de enero luego de ser detenidos por policías estatales que los entregaron a integrantes del cártel Jalisco Nueva Generación.

Los miembros de este grupo criminal los habrían asesinado, incinerado y sus restos triturado en un molino de caña.

El caso, que ha sido comparado con el de los 43 estudiantes desaparecidos de Ayotzinapa, se suma a los 26 600 desparecidos en México desde 2006, cuando el gobierno inició un combate militarizado contra el crimen organizado.

Con información de agencias