Después de un suplicio de mudanzas por Norte y Sur de la ciudad el matrimonio Torres Villegas tiene ahora
la certeza de poseer un terreno propio por el que no tuvieron que pagar escrituras con facilidades otorgadas
por Desarrollo Urbano, a pesar de que compraron el terreno a un particular que no les dio ninguna garantía.
Trinidad Villegas Guerreo de 71 años de edad y Simón Torres Castillo de 68 años, componen este longevo
matrimonio que ha procreado 6 hijos y se mantienen juntos después de muchos años y a pesar de los
problemas de vivienda de los que ahora tomarán un respiro en su nuevo domicilio.
Al principio residían al norte de la ciudad, pero según mencionaron tuvieron un problema económico y se
vieron en la penosa necesidad de empeñar las escrituras, casi pierden su casa, por lo que optaron por venderla
para así poder comprar un terreno al este de la ciudad, muy cerca de Aldama, municipio que se encuentra a 27
kilómetros de la capital del Estado.
Ese lugar solo lo habitaron por 3 meses, pues carecían de servicios básicos tales como agua, drenaje, luz y
además a veces no tenían ni que comer, “Ni un bocado, si hemos batallado mucho, no crea, mucho mucho…”,
enfatiza la Sra. Trinidad.
“Luego nos enteramos de que aquí en la colonia Vistas Cerro Grande una persona quería cambiar un terreno y
fue cuando venimos a ofrecerle la granja para estar en un lugar más cercano al centro de la ciudad y fue así
como conseguimos este terreno pero nos lo entregaron sin papeles ni nada”.
Luego, preguntando se enteró que en Desarrollo Urbano y Ecología del Estado es donde se podía arreglar los
papeles de su vivienda. “Ahí nos atendieron muy bien y me explicaron que lo que tenía que hacer es realizar
un traspaso del lote, eso me dijo la trabajadora social que para dar certeza a mi patrimonio tenía que sacar
escrituras; he dado muchas vueltas y ya las conozco a varias de las trabajadoras sociales y así fue como en el
pasado mes de abril ya firmé mis escrituras y según me han dicho ya me las van a entregar en estos días”.
En Gobierno me ayudaron para meter papeles, yo solo he pagado $50 pesos, me dijeron que por los
impuestos, pero que por el traspaso, lote y escrituras me va a salir gratis, ya por fin vamos a tener nuestra casa
bien.
A pesar de que ahora ya poseen el terreno, las carencias aún son un tema diario La calidad de construcción,
los materiales y la mano de obra es buena; sin embargo el techo está en malas condiciones pues se gotea en
grandes cantidades y por ello se ven en la necesidad de poner botes en el piso en donde cae el agua del techo
de su casa.
Mi esposo tiene la vista muy escasa, una hernia y eso que llaman esquizofrenia, con esas cosas pues es muy
difícil que le den trabajo, además también la edad no le ayuda mucho.
Yo tengo una tarjeta de ayuda de SEDESOL y con ella me dan 1, 100 pesos que con eso es con la que nos la
llevamos ahí poco a poco, aunque ya cuando llegan los recibos del agua y luz pues no nos alcanza.
“Por eso fui a un lugar que está detrás del Hospital Central, en donde ayudan a las mujeres maltratadas
(refiriéndose al Instituto Chihuahuense de la Mujer), ahí me trataron las personas que me atendieron muy
bonito y me dieron una despensa y hasta tortillas integrales ya hice”.
Siempre me ha gustado trabajar y antes tenía una tiendita de abarrotes pero la verdad ya la vista no me ayuda
mucho ya que me dijo el Doctor que tengo cataratas, pero no nos gusta estar aquí nomás sentados, nos
gustaría tener un terreno en donde pudiéramos criar animales, borregas, unas gallinas para vender los huevos
y ¿por qué no? hasta un marranito para engordarlo y también venderlo, al cabos ya para darle de comer pues
iríamos a la central de abastos o hasta juntando friego de por ahí en las casas, concluye la Sra. Trinidad.