Desafía Irán a EE. UU y realiza pruebas con misiles; Obama prolonga sanciones

Luego de que Irán efectuara este miércoles varias pruebas de misiles balísticos con carácter “disuasivo”, que llevaron al vicepresidente estadounidense, Joe Biden, a advertir que su país “actuará” si se confirma que utilizaron proyectiles militares de este tipo, el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, señaló que se extenderán por un año más algunas sanciones relacionadas al programa nuclear iraní pese al levantamiento de las restricciones, ya que el país oriental sigue siendo una “amenaza extraordinaria” para la seguridad estadounidense, señaló el mandatario.

Según la agencia oficial de prensa, Irna, y la página de los Guardianes de la Revolución, la división de élite del ejército iraní, estos lanzamientos -que se suman a los realizados el martes- están destinados a mostrar que Irán está listo para “afrontar cualquier amenaza contra la revolución, el régimen y la integridad territorial del país”; sin embargo, los ensayos se producen unas semanas después de la implementación del histórico acuerdo nuclear entre Teherán y las potencias mundiales y en el marco de la visita del vicepresidente de EE. UU a Israel, con el tema de Irán en la agenda y con el anfitrión Netanyahu como acérrimo crítico del acuerdo nuclear con Irán.

El vicepresidente estadunidense, Joe Biden, de visita en Israel, advirtió este miércoles que si Irán rompe los términos del acuerdo nuclear alcanzado en julio pasado en Viena, ellos actuarán.

“En lo que concierne a sus actividades convencionales fuera del acuerdo vamos a actuar y ya estamos intentando actuar”, dijo Biden, y aseguró que si se comprobaba finalmente que Irán está experimentando nuevamente con misiles balísticos, llevaría el caso ante el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.

De acuerdo con las agencias informativas Fars y Tasnim, varios tiros de misiles de corto, mediano y largo alcance (de 300 a 2 000 km) fueron lanzados en diferentes puntos del territorio iraní, la mayor parte de ellos desde bases subterráneas, los cuales tenían inscrita la frase: “Israel debe ser borrado de la faz de la tierra”.

El comandante de la división aeroespacial de los Guardianes de la Revolución, el general Amir Ali Hajizadeh afirmó, tras el lanzamiento de los últimos disparos este miércoles, que estos misiles están destinados a golpear a los enemigos distantes, en particular a Israel.

“Se dispararon misiles Qadr H y Qadr F de largo alcance que destruyeron objetivos en lugares identificados” en la costa sureste de Irán, informó el servicio de comunicación de los Guardianes y la agencia oficial Irna, citando al general Hossein Salami.

Estados Unidos había anunciado el 17 de enero nuevas sanciones vinculadas con el programa de misiles balísticos iraní, las cuales son unilaterales y están desvinculadas de las sanciones internacionales asociadas al programa nuclear, conforme al acuerdo alcanzado en julio de 2015 entre Teherán y las grandes potencias sobre el programa nuclear iraní.

Ante las medidas, la respuesta de Irán no se hizo esperar: “Mientras más aumenten nuestros enemigos las sanciones, más intensa será la reacción de los Guardianes”, advirtió el general Amir Ali Hajizadeh, aunque aclaró que Irán no lanzaría los misiles por ira o para empezar una guerra con Israel. 

“No seremos nosotros quienes inicien una guerra, pero no nos tomarán por sorpresa, así que situamos nuestras instalaciones en lugares donde nuestros enemigos no puedan destruirlas”, agregó.

Fuerza desestabilizadora

Irán siempre negó que buscara dotarse de un arma nuclear y asegura que sus misiles no están concebidos para llevar un arma de este tipo.

Sin embargo, Estados Unidos y los países de la región, entre ellos las monarquías del Golfo e Israel “están preocupadas” por las capacidades de Iránen materia de misiles balísticos.

“Irán sigue siendo una fuerza desestabilizadora en la región”, declaró el general Lloyd Austin, jefe del Centcom (el comando de las fuerzas estadounidenses en el Medio Oriente) ante la comisión de Fuerzas Armadas del Senado.

El Departamento de Estado, por su parte, afirmó que Washington acudiría a la ONU si se demuestra que hubo pruebas, aunque su portavoz, John Kirby, destacó que estas pruebas “no son una violación” del acuerdo nuclear.

Austin también señaló que los países de la región también están preocupados por las capacidades de Irán en materia cibernética, su capacidad para minar los estrechos y sobre todo la actividad de las fuerzas Qods (encargadas de las operaciones exteriores de los Guardianes de la Revolución).

“Hay una serie de cosas que me hacen pensar que su comportamiento no ha cambiado”, señaló.

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Con información de agencias.