Joaquín Guzmán Loera podría estar pasando los últimos días de su vida, de acuerdo a las declaraciones de Emma Coronel, esposa del líder del cártel de Sinaloa, quien visitó por segunda ocasión al narcotraficante en el penal de máxima seguridad del Altiplano, una vez que la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) le concedió un recurso al reconocer que se violaban los derechos humanos del “Chapo” en la cárcel de la que escapó en 2015.
En entrevista para un medio nacional Coronel, dijo que Guzmán Loera tiene la presión arterial muy alta debido a que los guardias no dejan descansar a su esposo y lo maltratan, lo que ha desencadenado crisis nerviosas en el capo.
“No dormir puede causarle un infarto o un derrame cerebral… están atentando contra su vida”, dijo Coronel, quien agregó que está muy preocupada porque la vida del “Chapo” corre peligro.
“No hacen nada para que mejore… expliquen qué es lo que están haciendo, jugando con su salud”, dijo en entrevista, y acusó a las autoridades mexicanas de atentar contra la vida de Guzmán Loera al no permitirle dormir las horas necesarias para descansar.
Coronel, quien es hija del narcotraficante Ignacio “Nacho” Coronel, dijo que ya presentó otra denuncia ante la CNDH por el maltrato que recibe su esposo en el Altiplano, y es que asegura que no es así como tratan a los demás reos en la cárcel de máxima seguridad, con lo que sería la segunda vez que la exreina de belleza denuncia una violación a los derechos humanos del líder del cártel de Sinaloa, recapturado el pasado 8 de enero en Los Mochis, Sinaloa tras casi seis meses después de fugarse del mismo penal en el que actualmente está recluido.
“Hago responsables a los encargados de ordenar y tenerlo en esa situación. Los hago responsables de lo que le pase a su salud”, afirmó Coronel, visiblemente afectada por la condición que pasa su esposo en la cárcel.
La mujer de Guzmán Loera evitó dar detalles de la reunión que mantuvo con el capo el sábado pasado, y solo comentó que los custodios le prohibieron a Guzmán Loera que la tocara y hablaran solamente lo necesario.
En febrero de este año, los abogados de el “Chapo” interpusieron un amparo ante las autoridades denunciando que el narcotraficante sufría tratos crueles e inhumanos, además de que lo tenían incomunicado.
Con información de Proceso y CNN.