CUANDO SUCEDE UN TERREMOTO, un aviso con pocos segundos de antelación puede ser muy valioso. Dado que las comunicaciones digitales pueden rebasar las ondas sísmicas, científicos del Laboratorio Sismológico de Berkeley han diseñado y lanzado MyShake, una aplicación gratuita para Android que usa la colaboración abierta en la detección de sismos.
La aplicación usa los mismos acelerómetros incorporados que le dicen a su teléfono cuando cambia la orientación de su pantalla. Son lo bastante sensibles para registrar sismos a partir de la magnitud 5.0, el grado en que la sacudida típicamente empieza a dañar las estructuras de edificios. Después de que los científicos la hayan probado en uso público, planean añadir una característica de alerta temprana. Cuando esta se haya implementado, tal vez dentro de un año, MyShake debería ser capaz de sentir, reportar y alertar a los usuarios sobre un terremoto en menos de un segundo.
El cerebro de la aplicación es un algoritmo que separa las vibraciones sísmicas de las sacudidas ordinarias, los saltos y las caídas que los teléfonos soportan diariamente. En pruebas sobre una mesa tambaleante, el programa separó correctamente las vibraciones de sismos anteriores en alrededor de 93 por ciento de las veces. Una vez que la aplicación identifica una correspondencia, explican los investigadores en un ensayo publicado en Science Advances, lo reporta a un servidor central, junto con su ubicación. Si una mayoría de dispositivos cercanos envían el mismo reporte, el terremoto es confirmado.
Dependiendo de su distancia del epicentro, los usuarios recibirán alertas desde décimas de segundos hasta varios minutos antes de que empiece la sacudida. Unos pocos segundos es tiempo suficiente para que la gente llegue a un lugar seguro, como debajo de una mesa. También es tiempo suficiente para que los trenes automatizados disminuyan su velocidad o se detengan, o para que los elevadores vayan al piso más cercano para evitar atrapar a sus ocupantes. En las partes del mundo sin una red sísmica tradicional, la aplicación tiene un potencial enorme. “Nepal es un buen ejemplo”, dice Richard Allen, líder del proyecto y director del laboratorio de sismología de la Universidad de California, campus Berkeley. “Ellos no tienen estaciones sísmicas, pero hay 6 millones de teléfonos inteligentes en el país y 600 000 sólo en Katmandú. Allí, MyShake tiene una oportunidad real de marcar una diferencia”.