Para que la nave alcance esa súper velocidad, Philip Lubin propone usar un sistema de propulsión electromagnético que utiliza luz y radiación, en vez del sistema de propulsión actual, con combustible para cohetes.
La propulsión fotónica es un sistema teórico que aprovecha la energía y el impulso de los fotones para desplazar objetos a través del espacio. Según la revista Wired, cuando los fotones de una matriz de láseres se reflejan en un objeto, su energía se traduce en un empujón capaz de mover cosas como una nave espacial.
En este momento, el sistema funcionaría mejor con una nave robótica. Según Lubin, una sonda robótica con una delgada vela reflectora podría viajar a Marte en tres días. Por otro lado, un transbordador tripulado que usara el sistema láser, podría llegar a Marte en un mes. Según sus cálculos, los láseres acelerarían la nave a 30 por ciento de la velocidad de la luz, cosa nunca vista.
La propulsión fotónica haría posible los viajes interestelares, y si se enviara una sonda a Alfa Centauri (el sistema estelar más próximo a la Tierra), tardaría en llegar solo 15 años, informó Space.com.
En comparación, nuestra tecnología actual demora entre cuatro y ocho meses en llegar a Marte. Y la sonda Voyager 1 tardó 37 años en alcanzar el límite exterior de nuestro sistema solar.