La violencia en México va de la mano con la impunidad en el castigo de los homicidios, de acuerdo al índice
Global de Impunidad (IGI) que señala que en México prevalecen sin castigo al menos un 72.5 por
ciento de los casos, lo que genera un repunte en los asesinatos que se viven en el país.
Estos porcentajes obtenidos por el IGI fueron obtenidos al realizar la comparación entre el número de encarcelados
por homicidio dividido entre homicidios en averiguaciones previas.
Desde enero de 2007, las cifras del
gobierno contabilizan 155 mil asesinatos dolosos. Las cifras reales pudieran
superar ese estimado, que está basado en las denuncias recibidas por la PGR. En
algunos puntos temporales, las muertes tuvieron un promedio diario de 62 en el
territorio nacional.
En Ciudad Juárez entre 2008 y 2011 el
homicidio fue la primera causa de muerte entre hombres entre 25 y 35 años de
colonias pobres. En la frontera fue la violencia la que cobró más vidas,
sobrepasando a la diabetes, la hipertensión y la cirrosis.
Esta situación fue tan prevalente que
causó una disminución de la expectativa de vida mexicana en un fenómeno que los
expertos asemejaron a una zona de guerra.
Con el argumento de que esas muertes eran resultado de los
enfrentamientos entre bandas criminales, el gobierno federal justificó las
cifras que reportaban.
A pesar de esto, ni en este sexenio
ni en el pasado se ha dado a conocer la cantidad de asesinatos que han
enfrentado algún procedimiento penal que identifique culpables o móviles.
La atmósfera de impunidad podría ser
mayor, de acuerdo a Gerardo Rodríguez Sánchez, uno de los autores del estudio,
pues el sistema penitenciario mexicano tiene graves deficiencias para encontrar
pruebas y fincar responsabilidades.
Esta es la razón por la que la premisa de que esto es resultado de
“enfrentamientos entre bandas criminales” no pueda sostenerse al menos en los
expedientes judiciales: los homicidios cometidos en la última década en México
carecen en su mayoría de autores procesados.
“El problema es que, debido a que hay
problemas estructurales muy serios en las áreas de investigación de las
procuradurías de justicia, no podemos afirmar quién fue el culpable o cuáles
fueron las causas en la gran mayoría de los asesinatos cometidos en este país
en los últimos ocho o nueve años”, sostiene el funcionario.
Apunta también que los casos que
llegaron en masa a los ministerios públicos estatales se encontraron con muy
poca capacidad de investigación. La violencia creció pero no así los sistemas
judiciales y penitenciarios.
No es
solo en homicidio, también hay impunidad en casos de desaparición
Los 27 mil casos reportados de desaparecidos en el
país son también agravados por la impunidad. Un ejemplo de ello es la falta de
investigaciones confiables en el que se ha convertido en la bandera de la
situación de desaparición forzada en México: los 43 normalistas de Ayotzinapa.
En ese caso la narrativa oficial atribuye la
desaparición, una vez más, a un enfrentamiento violento entre grupos criminales
aunque diversas organizaciones de la sociedad civil señalan también a elementos
de fuerzas del orden federal.
De las detenciones realizadas durante la
administración de Felipe Calderón, pocas resultaron efectivamente haber sido
contra integrantes de organizaciones criminales. En 2011 se habían aprehendido a 75 mil 276 ciudadanos pero
solo dos mil 554 de estos eran presuntos integrantes del crimen organizado.
La situación ha sido tildada por diversas personas
dedicadas a la protección de los derechos humanos de “una crisis humanitaria”.
La Comisión Mexicana de Defensa y Promoción de los Derechos Humanos calcula que
entre 2006 y 2014 hubieron más de ocho mil denuncias por tortura y cuatro mil
por tratos crueles en instancias estatales y federales.
Van 57
mil 657 asesinatos hasta enero
Hasta el 31 de enero de 2016 la cifra de asesinados
en los estados se encuentra en 57 mil 651, según el Sistema Nacional de
Seguridad Pública. En enero
de este año fueron mil 534 homicidios dolosos, 192 de los cuales tuvieron lugar
en el Estado de México.
El segundo lugar lo ocupa Guerrero con 166 casos,
Baja California tuvo 99, Chihuahua 90, Jalisco 86 y Veracruz 84. Esas seis entidades son las más
violentas en lo que va de este año.
El 2015 cerró con 18 mil 650 asesinatos mientras
que 2014 tuvo 17 mil 324 homicidios.
2013 tuvo poco menos que 2015 con 18 mil 447. Los asesinatos diarios ascienden a
cerca de 50, es decir dos homicidios cada hora.