Un robot podría postularse a la presidencia en 2020

En la reunión anual de la Asociación Estadounidense para el Avance de las ciencias (AAAS), el científico computacional Moshe Vardi sugirió que los coches de automanejo remplazarían a los choferes de taxi, los drones de entrega usurparían su función a los trabajadores postales e incluso los trabajadores sexuales quedarían sin trabajo gracias a las mejoras hechas a los “robots sexuales”.

Presuntamente, un papel inmune al apocalipsis laboral venidero sería el de presidente de Estados Unidos de América. Pero mientras se celebraba la conferencia de la AAAS en Washington D.C., al otro lado del país, en California, el candidato presidencial Zoltan Istvan estaba ocupado en desafiar a una supercomputadora a debatir.

Istvan está postulado por el Partido Transhumanista, el cual defiende la investigación en tecnologías como la biónica, la extensión de la vida y la inteligencia artificial. Después de ver una página de campaña de la supercomputadora Watson de IBM postulándose a la presidencia, Istvan aprovechó la oportunidad de desafiar a la una vez ganadora de Jeopardy.

Los partidarios de Watson creen que su inteligencia artificial avanzada la posiciona de manera especial para evaluar cantidades enormes de información y tomar decisiones informadas y transparentes en todos los asuntos, desde la educación hasta la política exterior. Incluso Istvan cree en el potencial de una computadora gobernando al país, enfatizando cierta cantidad de beneficios que la inteligencia artificial tiene sobre sus pares humanos.

“Históricamente, uno de los grandes problemas con los líderes es que son mamíferos egoístas”, dice Istvan a Newsweek. “Un presidente con inteligencia artificial podría ser en verdad altruista. No sería susceptible a los cabilderos, los grupos de intereses especiales o los deseos personales”.

“Pienso que en 2020 veremos surgir un campo con robots de inteligencia artificial compitiendo por la presidencia, que quieran debatir y discutir políticas. Es poco probable que alguno de ellos sea lo bastante sofisticado para asumir el cargo, pero sí creo que para 2028 tal vez sea apto para un cargo público, incluida la presidencia”.

La campaña de Watson es administrada por la Fundación Watson 2016, una organización independiente y ajena a IBM. Como resultado, es poco probable que se postule a la presidencia, por lo menos no en 2016. En una respuesta por correo electrónico a la propuesta de un debate de Istvan, una portavoz de IBM Watson dijo que no tenía afiliación con la Fundación Watson 2016.

“Watson de IBM no se ha postulado a la presidencia, aunque nos honra su sugerencia”, dijo la portavoz. “Hoy, Watson está enfocada en otra labor importante como ayudar a los médicos a mejorar el cuidado a la salud y a los profesores a mejorar la educación; entonces, tendremos que rechazar su amable propuesta de debatir”.

Antes de que Watson pueda siquiera ser considerada como candidata, primero tendría que cumplir con los requisitos para la presidencia como los establece el Artículo II de la constitución de EE UU. Este dice: “Ninguna persona excepto un ciudadano por nacimiento… podrá ser elegido al cargo de presidente”.

Otro problema que necesitará superarse es el riesgo existencial de que la inteligencia artificial avanzada pudiera presentar a la humanidad que varios académicos de alto perfil y empresarios han advertido. Según Elon Musk, director ejecutivo de Tesla, la inteligencia artificial avanzada podría ser “más peligrosa que las armas nucleares”, mientras que en 2015 el físico Stephen Hawking sugirió que podría llevar al fin de la humanidad.

Los expertos en inteligencia artificial han sugerido que la manera de abordar esta amenaza es crear inteligencia artificial “similar a la humana” que sea capaz de empatía. Los investigadores ya trabajan en métodos para hacer esto, con un informe publicado esta semana revelando que se puede instalar ética en los robots al enseñarles a leer libros. La Fundación Watson 2016 afirma que la supercomputadora tiene “capacidades únicas de interfaz con los humanos”; sin embargo, todavía está muy lejos de ser considerada como capaz de entender las emociones humanas o la moralidad.

“Me imagino que una computadora como la Watson de IBM evolucionará notablemente en la siguiente década”, dice Istvan. “Hay grandes riesgos en permitir que la inteligencia artificial asuma cargos. No obstante, la realidad es que la inteligencia artificial posiblemente cometa muchos menores errores que los humanos en política. Un presidente con inteligencia artificial sería diseñado para representar por completo el mayor bien para la gente y el país como un todo”.